Sobrevivió a 15 puñaladas, volvió a su casa y denunció que su agresor se burló de sus heridas
Melina Romano, una docente de Alderetes que sobrevivió a un brutal ataque con arma blanca, denunció que volvió a encontrarse con el vecino al que acusa de haberla apuñalado y que, al verla, se habría burlado de sus heridas. Tras pasar más de 20 días internada y atravesar una recuperación compleja, la mujer asegura que vive con miedo y reclama protección para ella y su hijo de cinco años.
El ataque ocurrió durante la madrugada del 8 de agosto, cuando Melina se encontraba en su vivienda junto a su marido y su hijo. Según su relato, una discusión con su vecino, Ramón Enrique Mansilla, comenzó luego de que arrojara piedras contra el techo de su casa. La situación escaló hasta que, de acuerdo con la denuncia, el hombre la habría llevado por la fuerza al interior de su vivienda y la habría atacado con un cuchillo.
Sus hermanos lograron rescatarla y reducir al acusado. La docente fue trasladada al hospital Padilla, donde debió someterse a dos cirugías por las múltiples heridas sufridas. Según contó, las lesiones le perforaron órganos como los pulmones, el colon, la vejiga y el intestino delgado. Permaneció dos semanas en terapia intensiva y continuó internada antes de recibir el alta médica.
Después de salir del hospital, se instaló en la casa de su madre porque tenía miedo y todavía presentaba dificultades para respirar. Sin embargo, por razones económicas, tuvo que regresar a su propia vivienda. Fue entonces cuando, según denunció, volvió a encontrarse con el hombre y este se habría reído de sus heridas.
Melina también aseguró que intentó comunicarse con el 911 y con la comisaría de Alderetes para pedir ayuda, pero que no obtuvo la respuesta que esperaba. Según su testimonio, incluso se presentó personalmente en la dependencia policial para solicitar asistencia.
De acuerdo con lo informado sobre la causa, se había dispuesto que contara con custodia policial permanente o, alternativamente, cuatro rondas de vigilancia diarias en la casa de su madre. También se había establecido una restricción de acercamiento de 100 metros para el acusado.
La docente manifestó su preocupación por el avance de la investigación y señaló que, según su conocimiento, la causa continuaría caratulada como “lesiones leves”. Ella sostiene que el ataque puso en riesgo su vida y reclama que se revise su situación judicial.
Las consecuencias también alcanzaron a su familia: todavía no pudo retomar su trabajo como docente y su hijo dejó de asistir a la escuela a la que concurría, donde ella se desempeñaba.
“Necesito que la Justicia no me abandone”, es el reclamo que atraviesa su testimonio. Melina pide que se garantice su seguridad y la de su hijo para poder recuperar su vida cotidiana después de un ataque que, según denuncia, casi le cuesta la vida.

