Alertan por el abuso de pastillas entre universitarios y emprendedores para aumentar el rendimiento
27 de octubre 2026 – 10:37
El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) señalaron que el consumo de metilfenidato y modafinilo sin supervisión profesional puede causar dependencia, agotamiento y alteraciones cardíacas. Además, cuestionaron su utilización para prolongar las jornadas de estudio y trabajo sin tener en cuenta sus efectos adversos.
El especialista cuestionó el uso de estos fármacos sin una indicación médica precisa y alertó sobre sus posibles consecuencias. “Es una muy mala decisión porque el riesgo-beneficio siempre se inclina a favor del riesgo”, sostuvo. Además, explicó que, aunque inicialmente pueden generar una sensación de mayor energía y concentración, con el tiempo pueden provocar agotamiento y llevar a algunas personas a aumentar las dosis para mantener sus efectos.
En cuanto a la dimensión del consumo, Peretta afirmó que en Argentina se utilizan alrededor de 38 millones de comprimidos al año. También detalló que el metilfenidato se comercializa bajo cuatro marcas, entre ellas la conocida Ritalina, mientras que el modafinilo cuenta con seis. Según los valores que mencionó, una caja de metilfenidato para un mes cuesta entre $50.000 y $60.000, y un tratamiento mensual con modafinilo ronda entre $70.000 y $90.000.
Peretta también advirtió sobre los efectos adversos que pueden aparecer con el consumo prolongado o abusivo. Entre ellos mencionó las arritmias cardíacas, el nerviosismo constante y las alucinaciones.
Riesgos del metilfenidato y modafinilo sin control médico
Estos medicamentos fueron desarrollados para tratar trastornos específicos, como la narcolepsia, una enfermedad neurológica crónica que altera la regulación del sueño y la vigilia. Sin embargo, según el titular del SAFYB, su utilización se extendió a personas que trabajan durante la noche o que buscan mantenerse despiertas por períodos prolongados.
El farmacéutico expresó su preocupación por la prescripción de estas sustancias y señaló que, a su entender, algunos neurólogos y psiquiatras las indican durante períodos excesivos. Remarcó la importancia de distinguir entre un tratamiento médico controlado y un consumo continuo sin la supervisión correspondiente: “Una cosa es que lo prescriban durante un tiempo determinado y con mucho control, y otra que los empastillen continuamente, los vuelven adictos y lamentablemente terminan mal”.
Peretta también mencionó suplementos y productos naturales, como las vitaminas B1, B6, B9 y B12, el ginkgo biloba y la maca, como alternativas que considera menos riesgosas. No obstante, estas opciones también deben evaluarse con un profesional de la salud, ya que su origen natural no garantiza que sean seguras ni que mejoren el rendimiento cognitivo.

