Protocolo oficial de vestimenta para la visita del papa León XIV a la Argentina
La santa sede definió el protocolo de vestimenta para la visita del papa León XIV a la Argentina del 8 al 11 de noviembre. Se exigirá sobriedad, trajes oscuros y calzado cerrado para todos los asistentes institucionales.
La Santa Sede difundió el protocolo oficial de vestimenta para los actos que encabezará el papa León XIV en Argentina del 8 al 11 de noviembre, exigiendo sobriedad y tonos oscuros a las delegaciones oficiales.
La Secretaría de Estado de la Santa Sede y la Prefectura de la Casa Pontificia detallaron las normativas de etiqueta que deberán acatar las autoridades nacionales y provinciales. La directiva pontificia prioriza el recato y exige el uso exclusivo de colores como azul marino, gris oscuro y negro.
Para el sector masculino se determinó el uso obligatorio de traje completo de dos o tres piezas en tonalidades oscuras, acompañado por camisa formal y corbata en composé. Desde el Vaticano aclararon explícitamente que “no se requiere el uso de frac ni esmoquin” para ninguna de las actividades oficiales contempladas en el programa.
En cuanto a las mujeres, el código contempla vestidos de manga larga o tres cuartos, trajes sastre de dos piezas o pantalones de vestir combinados con blusa formal y blazer estructurado. El largo de las faldas debe ser a la altura de la rodilla o por debajo, manteniendo hombros, espalda y brazos totalmente cubiertos, mientras que la mantilla negra será de uso optativo.
El instructivo prohíbe taxativamente los escotes pronunciados, transparencias, aberturas altas y prendas como musculosas, shorts, minifaldas o jeans con roturas. Tampoco se admitirá el ingreso de personas que lleven ropa con consignas políticas, partidarias o publicitarias durante los encuentros institucionales.
Respecto al calzado, las autoridades vaticanas remarcaron que deberá ser estrictamente cerrado, prohibiendo el acceso con zapatillas deportivas, sandalias u ojotas. Finalmente, se recomendó evitar prendas metalizadas, brillos excesivos, joyas voluminosas y el uso de gorras o sombreros dentro de los recintos cerrados.

