Abigeato en Olavarría: denuncian que mataron 29 animales en dos noches y estiman pérdidas de más de $30 millones
Un productor ganadero aseguró que 27 terneros y dos vacas fueron asesinados en dos campos cercanos a la ciudad. Según su relato, algunos animales fueron degollados, apuñalados y baleados. También afirmó que los autores dejaron un cartel con la palabra “hambre”.
Un grave caso de abigeato fue denunciado en las últimas horas en Olavarría, donde un productor ganadero aseguró que delincuentes ingresaron durante dos noches consecutivas a campos que alquila y provocaron la muerte de 29 animales de su rodeo.
El damnificado es Francisco Franco, de 38 años, quien trabaja con ganado desde su adolescencia y actualmente alquila unas 200 hectáreas destinadas al pastoreo de alrededor de 80 cabezas.
De acuerdo con su relato, el episodio se produjo durante las noches del miércoles y jueves de la semana pasada, en dos campos ubicados en las durante esa noche los delincuentes ar inmediaciones de la ciudad.
Dos ataques en campos cercanos
El primer hecho ocurrió en un establecimiento situado en la zona de La Rioja y avenida de Los Maestros. Franco sostuvo que durante esa noche los delincuentes arriaron parte de los animales y posteriormente faenaron algunos de ellos.
“Se llevaron 11 terneros sin dejar rastros y dejaron uno muerto en el potrero con la madre”, relató el productor al referirse a ese episodio.
En la denuncia inicial, sin embargo, se habría consignado una cantidad menor de animales faltantes. Franco explicó que la diferencia se produjo por el apuro con el que realizó el primer conteo y por errores en la redacción de la denuncia.
El segundo ataque habría ocurrido la noche siguiente, en otro campo alquilado por el productor, ubicado en las inmediaciones de Circunvalación y avenida Avellaneda.
Según Franco, en ese lugar fueron faenados 16 terneros y dos vacas. El productor señaló además que algunos de los terneros tenían apenas una semana de vida.
En total, Franco contabilizó 27 terneros y dos vacas muertos durante las dos noches.
Pérdidas millonarias para el productor
El impacto económico, según la estimación realizada por el propio damnificado, supera los $30 millones.
Franco calculó un valor aproximado de un millón de pesos por cada ternero, mientras que estimó entre dos y tres millones de pesos el valor de cada vaca.
Más allá del perjuicio económico provocado por la pérdida de los animales, el productor manifestó que el episodio pone analiza abandonar las 200 hectáreas que tenía alquiladas porque, a raíz de las pérdidas, considera que en duda la continuidad de su actividad.
“Esto me da mucha impotencia y grandes pérdidas, lo que hace que uno no quiera seguir con esto”, expresó. También indicó que analiza abandonar las 200 hectáreas que tenía alquiladas porque, a raíz de las pérdidas, considera que ya no puede afrontar los costos.
Un cartel con la palabra “hambre”
Uno de los elementos que más llamó la atención del caso fue el hallazgo de un cartel con la palabra “hambre” en uno de los potreros.
Franco sostuvo que los autores habrían dejado además determinadas marcas y siglas en los postes del campo. El productor interpretó esas señales como posibles códigos relacionados con grupos delictivos, aunque describió una modalidad particularmente violenta. Según su relato, los animales fueron trasladados dentro del campo y algunos fueron apuñalados durante el recorrido, mientras que otrosó que el ataque estuviera relacionado con un conflicto personal y manifestó que, a su entender, podría existir una vinculación con problemas de drogas y delincuencia en barrios ubicados cercaan, por sí mismas, que las personas o sectores mencionados estén vinculados con el hecho. La determin representa un golpe que podría obligarlo a reducir o incluso abandonar su, mientras se procura determinar cómo ocurrieron los hechos, identificar a los responsables y establecer esas afirmaciones forman parte de su testimonio y deberán ser corroboradas por la investigación.
El ganadero también describió una modalidad particularmente violenta. Según su relato, los animales fueron trasladados dentro del campo y algunos fueron apuñalados durante el recorrido, mientras que otros fueron asesinados a tiros en un corral.
La hipótesis planteada por el productor
Franco descartó que el ataque estuviera relacionado con un conflicto personal y manifestó que, a su entender, podría existir una vinculación con problemas de drogas y delincuencia en barrios ubicados cerca de los campos.
En particular, mencionó a los barrios Facundo Quiroga y Nicolás Avellaneda, situados en las inmediaciones de los establecimientos afectados.
El productor cuestionó además las condiciones de seguridad de la zona y manifestó sus dudas respecto de la posibilidad de identificar a los responsables.
Estas acusaciones corresponden al testimonio del damnificado y no implican, por sí mismas, que las personas o sectores mencionados estén vinculados con el hecho. La determinación de responsabilidades corresponde a la investigación judicial y policial.
El futuro de la actividad ganadera, en duda
Franco trabaja con su propio rodeo desde los 17 años y aseguró que el ataque representa un golpe que podría obligarlo a reducir o incluso abandonar su actividad.
“Por lo pronto, son 200 hectáreas que tenía alquiladas que las voy a tener que abandonar, porque no me cierran los números”, manifestó.
El caso quedó bajo investigación a partir de la denuncia realizada por el productor, mientras se procura determinar cómo ocurrieron los hechos, identificar a los responsables y establecer con precisión la cantidad de animales afectados y el perjuicio económico ocasionado.


