Alemania: la ultraderecha busca alianzas tras su histórico triunfo y acorrala a un “consternado” Friedrich Merz
La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que rozó la mayoría absoluta en las elecciones en la región oriental de Sajonia-Anhalt el domingo, dialogará con todos los partidos elegidos y con todos los diputados en busca de apoyos que le puedan dar los números para formar un Gobierno estable.
“No le cierro las puertas a nadie, no tiendo cordones sanitarios. Hablaremos con todos los grupos parlamentarios y con todos los diputados”, dijo el líder de la AfD en Sajonia-Anhalt y ganador de las elecciones, Ulrich Siegmund.
“Si hay actores individuales que están dispuestos a saltar sobre su propia sombra y que consideran que el futuro de Sajonia-Anhalt es más importante que su carrera, son bienvenidos. La condición es que nuestras posiciones básicas se mantengan. No vamos a hacer como otros que al llegar al Gobierno hacen exactamente lo contrario de lo que prometieron”, dijo Siegmund en una rueda de prensa en Berlín con los copresidentes del partido, Alice Weidel y Tino Chrupalla.
En una primera lectura de los comicios del domingo, el canciller alemán afirmó este lunes que está “profundamente consternado” por la contundente derrota que infligió el ultraderechista AfD a su partido, la CDU.
“Mi determinación en seguir por la senda de las reformas sigue intacta”, declaró el dirigente conservador, aunque matizó que intentará explicar “mejor” sus medidas.
La AfD arrasó en las elecciones con un 43,8 % de los votos frente al 17,2 % de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de Merz, el 9,3 % del Partido Socialdemócrata (SPD), el 8,9 % de Los Verdes, el 8,6 por ciento de La Izquierda y el 5,3 % de la izquierdista Alianza Sarah Wagenknecht (BSW).
Para ser elegido en una primera o una segunda votación Siegmund necesitará una mayoría absoluta del número de diputados, para lo que le faltan tres escaños.
Siegmund afirmó que se presentará a la elección como primer ministro en cuanto logre organizar una mayoría clara y estable, y subrayó que no quiere gobernar en minoría porque dependería “del estado de ánimo de uno u otro diputado”.
“Naturalmente me presentaré a la elección en cuanto podamos organizar una mayoría estable. Una elección gracias a una abstención no da una mayoría estable”, señaló.
En su rueda de prensa Siegmund, Weidel y Chrupalla procuraron disipar los temores que genera el triunfo de AfD con respecto a sus repercusiones económicas y también entre los migrantes.
“Creo que un Gobierno nuestro sería una ventaja competitiva para Sajonia-Anhalt. He tenido conversaciones con empresarios que quieren trasladar su sede a Sajonia- Anhalt. Los institutos de estudios económicos que dicen otra cosa tal vez están respondiendo a sus preferencias políticas”, afirmó Siegmund.
Con respecto a la migración, los tres políticos aseguraron que el problema de AfD es con la migración irregular y no con los extranjeros.
La victoria de la ultraderecha en el estado federado del este de Alemania es vista por AfD como el punto de partida para otros triunfos y apuntan ya a las próximas elecciones generales, programadas para 2029.
“La gente quiere un cambio de política. No quiere seguir con migración ilegal, alta criminalidad, fronteras abiertas, una desastrosa política energética que ha llevado a los precios más altos de la energía en toda Europa y una desindustrialización galopante”, dijo Weidel.
“La gente espera orientación, espera de un Gobierno una garantía de futuro para nuestro país. Tomamos en serio esa responsabilidad, el encargo de formar Gobierno no solo en Sajonia-Anhalt. Seremos la primera fuerza en toda Alemania en las próximas elecciones generales“, agregó.
Weidel reiteró además un vaticinio que viene haciendo desde hace semanas según el cual la CDU de Merz “nunca volverá a ganar unas elecciones”.
“Friedrich Merz es el canciller más impopular de la historia de Alemania”, aseguró.
El caudal electoral de la CDU en Sajonia-Anhalt se redujo a menos de la mitad con respecto a las regionales de 2021. Al asumir la jefatura de los conservadores, Merz había declarado el propósito de reducir a la mitad el peso de la AfD.
Siegmund espera por su parte que de su victoria salga un impulso para las próximas elecciones regionales en Mecklenburgo-Antepomerania y en la ciudad-estado de Berlín en dos semanas, y anunció que participará en la campaña en el primero de esos dos estados federados al lado del líder regional ultraderechista, Leif Erik Holm.

