Andy Burnham está a un voto de quedarse con el liderazgo de los Laboristas y se perfila como el sucesor de Keir Starmer en el Reino Unido
El parlamentario Andy Burnham, quien representa al sector de la izquierda moderada en el oficialismo británico, está a punto de convertirse en el próximo primer ministro del Reino Unido, tras asegurarse este jueves el respaldo del 80 por ciento de los legisladores laboristas en una contienda por el liderazgo del partido.
El probable sucesor de Keir Starmer consiguió el respaldo de 322 diputados de los 403 miembros laboristas del Parlamento, solo uno por debajo del umbral que anularía matemáticamente la posibilidad de que haya otro candidato.
En el primer día del plazo de presentación de candidaturas al liderazgo laborista, el exalcalde de Gran Manchester, ahora diputado por Makerfield, logró situarse a tan solo un voto de los 323 apoyos necesarios para que sea matemáticamente imposible que un rival se presente contra él.
Burhnham también superó con creces el mínimo de 81 diputados -el 20 % del total de parlamentarios laboristas- que se necesita para poder postularse a primer ministro. El plazo para la candidaturas a líder del Partido Laborista vence el próximo miércoles.
Este es exactamente el número de votos que quedan por registrar, por lo que todos ellos deberían apoyar a un único rival alternativo para evitar una victoria de Burnham. Esto es algo poco probable, ya que algunos diputados que no han emitido todavía su voto lo han respaldado públicamente.
Burnham dijo en redes sociales que estaba “profundamente agradecido” por el apoyo de los diputados laboristas, que “refleja una creencia compartida de que el Reino Unido necesita un nuevo enfoque de la política”.
La propuesta del laborista consiste en “poder fuera de Westminster, una economía reconfigurada para la gente común y un buen crecimiento en cada código postal”, escribió en X. “Quiero empoderar a los diputados para que traigan las experiencias de sus electores al corazón del gobierno, y aprovechar toda la amplitud de nuestro movimiento laborista, recurriendo a todas sus tradiciones y creencias en pos de un propósito común”, agregó.
Además de superar el umbral de los 323 avales, Burnham necesitaría también obtener la nominación de al menos tres de las 31 sociedades socialistas y sindicatos afiliados al Partido Laborista, aunque se espera que este sea un mero trámite formal.
De confirmarse que el umbral se supera, y que no existe ningún candidato alternativo, Burnham sería declarado formalmente como nuevo líder del Partido Laborista el próximo 17 de julio y accedería al cargo de primer ministro el día 20, tras una reunión con el rey Carlos III.
As the first day of nominations draws to a close, I am deeply grateful to the 322 Labour MPs who have put their trust in me and nominated me for Leader of the Labour Party.
Their support comes from across the PLP and reflects a shared belief that Britain needs a new approach to…
— Andy Burnham (@andyburnham) July 9, 2026
Entre los 322 diputados que han respaldado la candidatura del exalcalde de Manchester se incluyen gran parte de los ministros y otros miembros de alto rango en el actual Gobierno del Ejecutivo de Keir Starmer, encabezados por el vice primer ministro británico, David Lammy, la ministra de Economía, Rachel Reeves o la actual titular de Exteriores, Yvette Cooper.
La democracia parlamentaria del Reino Unido permite que los partidos gobernantes cambien de líder y, por lo tanto, de primer ministro, sin necesidad de una elección general. La próxima elección nacional recién tendría que celebrarse en 2029.
Starmer anunció en junio que tiene previsto renunciar tan pronto como su partido de centroizquierda eligiera a un sucesor. Fue elegido con una victoria aplastante en julio de 2024, pero luego de dos años anunció su salida del cargo,marcada por tropiezos y errores de juicio que erosionaron su posición ante su partido y el público.
Burnham, quien también ostentó cargos de secretario de estado, pasó casi una década al frente del Gran Manchester, en el noroeste de Inglaterra, antes de regresar al Parlamento al ganar una elección especial el mes pasado. Ahora, en el espacio de unas pocas semanas, se ha convertido en el candidato más firme para asumir como premier.
El británico se comprometió a revertir casi dos décadas de bajo crecimiento desde la crisis financiera de 2008 mediante un enfoque bautizado como “manchesterismo”, que consiste en aprovechar dinero privado y público para invertir en áreas como transporte, vivienda e infraestructura.
Con información de EFE y AP.

