Asamblea de la ONU: Lula da Silva dijo que "Brasil no es el patio trasero de nadie" y evitó al canciller de Estados Unidos
5 Minutos de Lectura

Asamblea de la ONU: Lula da Silva dijo que “Brasil no es el patio trasero de nadie” y evitó al canciller de Estados Unidos

Tras su intervención en la inauguración de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el presidente de Brasil, Lula da Silva, fue rodeado por autoridades de diversos países que se acercaron a saludarlo. Entre ellas se encontraba el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, pero el presidente brasileño no lo vio o lo ignoró.

Poco antes, dijo en su discurso: “Brasil no es el patio trasero de nadie”, al defender la soberanía de su país. Además, cuestionó la división del mundo en áreas de influencia, denunció la situación de los palestinos en Gaza y volvió a reclamar una salida diplomática a la guerra entre Rusia y Ucrania.

“Necesitamos aliados para promover el desarrollo común. Dividir el mundo en zonas de influencia neocoloniales es una medida anacrónica”, sostuvo el mandatario brasileño desde la tribuna de la ONU.

Lula también lanzó un mensaje contra una mayor presencia militar extranjera en la región. “No subestimamos la amenaza de la criminalidad, pero no externalizamos la responsabilidad de controlar las fronteras. No necesitamos portaaviones fuera de nuestras aguas”, afirmó.

Lula criticó la injerencia externa en los asuntos internos de Brasil, a pocas semanas de las elecciones en su país. “No permitiremos que los enemigos de la democracia, ya sean internos o externos, socaven la voluntad popular. La democracia brasileña pertenece a los brasileños. Brasil seguirá siendo un país soberano”, afirmó. “Nadie nos apartará de este camino”.

El mandatario defendió además a Francesca Albanese, relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, sancionada por Estados Unidos en 2025 por su actuación vinculada a Israel y Gaza. “La relatora especial de la ONU Francesca Albanese no puede ser silenciada por decir la verdad“, afirmó Lula, una declaración que fue recibida con aplausos en el recinto.

El presidente brasileño volvió a utilizar el término “genocidio” para referirse a la ofensiva israelí en Gaza, una caracterización rechazada por Israel.

“Generaciones de palestinos llevan consigo el trauma y el dolor del genocidio perpetrado por el gobierno de Netanyahu contra mujeres y niños en Gaza”, afirmó.

La cuestión palestina ha sido uno de los ejes recurrentes de los discursos de Lula ante Naciones Unidas. Brasil reconoce al Estado palestino y viene defendiendo la solución de dos Estados como vía para alcanzar una paz duradera.

En su intervención ante la Asamblea General de 2024, Lula había denunciado que la respuesta israelí al ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 se había convertido, en su opinión, en un “castigo colectivo” contra el pueblo palestino.

Lula dedicó también parte de su discurso a la guerra entre Rusia y Ucrania y volvió a defender la negociación como única vía para terminar con el conflicto.

“La guerra entre Rusia y Ucrania continúa desde hace cinco años, en un drama humanitario que sigue cobrando vidas. Todos sabemos que no habrá vencedores en el campo de batalla”, afirmó. “La diplomacia es la única opción”.

El mandatario destacó en ese sentido el Grupo de Amigos de la Paz, una iniciativa impulsada por Brasil y China para promover una solución negociada.

“Iniciativas como el Grupo de Amigos de la Paz creado por nosotros y China revelan que hay quienes quieren trabajar por la paz y el diálogo”, sostuvo.

Brasil y China vienen impulsando desde 2024 una propuesta diplomática sobre Ucrania. Lula ya había utilizado su discurso ante la Asamblea General de ese año para señalar que la propuesta permanecía sobre la mesa.

La reivindicación de la autonomía de Brasil y de América Latina atravesó la intervención del mandatario, en un escenario internacional marcado por las disputas entre las grandes potencias. “Brasil no es el patio trasero de nadie”, enfatizó Lula.

El presidente rechazó que América Latina vuelva a ser tratada bajo una lógica de áreas de influencia y sostuvo que Brasil busca relaciones con diferentes socios internacionales sobre la base del desarrollo y el respeto a la soberanía.

La posición se enmarca en la tradicional defensa brasileña del multilateralismo y de una reforma de la gobernanza internacional. En anteriores intervenciones ante Naciones Unidas, Lula reclamó cambios en el Consejo de Seguridad para reflejar el actual equilibrio internacional y dar mayor representación a regiones como América Latina y África.

Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor