Blablazo: un nuevo espacio de encuentro comenzará en la parroquia de Kilómetro 5
La propuesta comenzará la próxima semana y funcionará todos los miércoles a las 11. Busca generar una red de apoyo para vecinos que necesiten hablar, ser escuchados o simplemente compartir un momento con otras personas.
Un nuevo espacio de encuentro comunitario comenzará a funcionar en la parroquia de Kilómetro 5 con el objetivo de generar un ámbito de escucha, acompañamiento y contención para los vecinos de la zona. La propuesta, denominada Blablazo, estará coordinada por Érica Hernández, técnica en Psicología Social y estudiante avanzada de la Licenciatura.
Los encuentros se realizarán todos los miércoles a las 11 de la mañana y estarán abiertos a toda la comunidad. Si bien la iniciativa surgió desde la parroquia, la intención es que trascienda ese espacio y alcance a vecinos vinculados a distintas instituciones del barrio, como clubes, USMA, Ferro y la vecinal de Kilómetro 5.
“Está convocada toda la comunidad de Kilómetro 5. Se dice Kilómetro 5 porque inició acá, en la parroquia, pero están invitados”, explicó Hernández en diálogo con Crónica.
La propuesta apunta especialmente a generar un lugar donde las personas puedan expresarse, compartir lo que les sucede y sentirse acompañadas. La iniciativa también pone el foco en aquellas personas que atraviesan situaciones de soledad, entre ellas muchos adultos mayores. “El espacio es para tener un espacio donde hablar, donde charlar”, señaló la coordinadora, quien remarcó que también podrán acercarse quienes simplemente necesiten compañía o quieran escuchar a otros.
La elección del horario de los encuentros tampoco fue casual. Según explicó Hernández, se buscó una franja que resultara accesible para los adultos mayores, teniendo en cuenta las bajas temperaturas de esta época del año. “Nos pareció un horario que no había tanto frío para los adultos mayores”, contó.

Una propuesta que busca fortalecer los vínculos
La iniciativa surgió a partir de una propuesta que Hernández ya venía desarrollando y de las conversaciones mantenidas con el sacerdote de la parroquia, quien había advertido sobre la existencia de numerosos adultos mayores que atraviesan situaciones de soledad.
En la parroquia funciona además la Pastoral de la Caridad de Cáritas, desde donde se brinda asistencia a familias y personas que necesitan ayuda. Dentro de esa dinámica también participa un grupo de jóvenes denominado Jóvenes con Propósito, cuyos integrantes se encargan, entre otras tareas, de acercar elementos a adultos mayores que no pueden trasladarse hasta la parroquia.
Ese contacto permitió visibilizar una necesidad que iba más allá de la asistencia material: generar espacios de encuentro y escucha. “Hay mucha gente que no necesita solamente eso. Hay muchas personas que no saben cómo expresar las emociones, cómo decirlas, y eso va a hacer que circule la palabra”, sostuvo Hernández.
La coordinadora aclaró que Blablazo no será un espacio terapéutico ni funcionará bajo una modalidad estructurada de atención psicológica individual. La intención será que, a partir de la participación y el intercambio entre los integrantes, se vaya construyendo una red de apoyo.
“No es un espacio terapéutico”, remarcó. En ese sentido, explicó que su función será coordinar los encuentros y aplicar una metodología de trabajo grupal, mientras que la dinámica irá surgiendo de la participación de quienes concurran.
“Mi función va a ser coordinar. La propuesta tiene toda una metodología, objetivos, todo lo que es la parte más técnica, pero mi objetivo es coordinar y los mismos integrantes, cuando vengan a participar, ellos mismos van a ir armando y ahí se va a ir dando la dinámica que surja”, detalló.
En caso de que durante los encuentros aparezca alguna situación que requiera una intervención profesional específica, Hernández explicó que se podrá orientar a la persona hacia el profesional correspondiente.
El rol de la Psicología Social
Hernández destacó que su formación como técnica en Psicología Social está vinculada directamente con el trabajo grupal y comunitario. A diferencia del abordaje de la psicología clínica, explicó que la Psicología Social centra buena parte de su intervención en los grupos y en los vínculos que se generan entre sus integrantes. “Nosotros como psicólogos sociales trabajamos siempre grupalmente”, indicó.
En ese marco, consideró que el espacio puede servir para detectar determinadas situaciones y acompañar a quienes necesiten una orientación, sin reemplazar la atención de profesionales especializados.
La creación de Blablazo también se vincula con experiencias anteriores de escucha comunitaria en la parroquia. Hernández recordó que allí se realizó una instancia de escucha activa destinada a personas damnificadas por el cerro Hermitte, experiencia que permitió continuar fortaleciendo la propuesta y generar nuevas iniciativas de acompañamiento.
El trabajo del Nodo Chubut
Además de su tarea en Blablazo, Hernández integra el Nodo Chubut, un espacio que reúne a profesionales de la Psicología Social de distintos puntos de la provincia.
Entre las principales metas del nodo se encuentra impulsar la regularización de la profesión en Chubut. Según explicó, el proyecto de ley correspondiente ya se encuentra en la Legislatura provincial y buscan que la actividad sea reconocida formalmente.
En ese marco, también anunciaron una jornada y conversatorio que se realizará en Trelew el sábado 12 de septiembre, con la participación de distintos profesionales, entre ellos un psiquiatra, un psicólogo forense y psicólogos sociales.
La intención es que las actividades del nodo puedan trasladarse a distintas localidades y que durante el próximo mes también se concrete una propuesta en Comodoro Rivadavia.
A esto se suma una reciente declaración del Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia, que estableció como efeméride municipal el 25 de julio como Día del Psicólogo Social, en reconocimiento a la fecha vinculada con Enrique Pichon-Rivière, referente fundamental de la Psicología Social en Argentina.

