¿Café entre tumbas? La Ciudad licitó una bóveda del Cementerio de la Recoleta para instalar un local gastronómico
El espacio tiene 24,55 metros cuadrados y está ubicado cerca del acceso por la calle Junín. El proyecto contempla venta de alimentos y bebidas, una tienda de souvenirs y recorridos turísticos nocturnos. La concesión sería por cinco años y el canon base fue fijado en $1,6 millones mensuales.
Una propuesta tan llamativa como inesperada podría cambiar la experiencia de quienes visitan uno de los lugares más emblemáticos de Buenos Aires: el Gobierno porteño abrió una licitación para concesionar una bóveda dentro del Cementerio de la Recoleta con el objetivo de instalar allí un espacio gastronómico y turístico.
La iniciativa es oficial y forma parte de la Licitación Pública de etapa única N° 10002-1251-LPU26, convocada mediante la Disposición N° 278/DGCOYP/26. El documento oficial establece un plazo de concesión de cinco años y fija un canon base mensual de $1.600.000.
Pero el proyecto no se limita a una cafetería. El futuro concesionario deberá brindar un conjunto de servicios complementarios que incluye un local de venta de alimentos y bebidas, una tienda de recuerdos y un servicio de turismo nocturno dentro del histórico cementerio.
Una bóveda de apenas 24,55 metros cuadrados
El espacio que despertó la atención se encuentra dentro del Cementerio de la Recoleta, en Junín 1760, específicamente en la Sección 17, Tablón 201, Sepulturas 1 a 12.
La superficie cubierta aproximada es de 24,55 metros cuadrados y, de acuerdo con la información difundida sobre la licitación, se trata de una bóveda que estaba desocupada y sin uso activo.
La ubicación también es estratégica: se encuentra cerca del acceso por la calle Junín, en una zona rodeada por algunas de las bóvedas y sepulcros más reconocidos del cementerio.
Entre los personajes históricos cuyos sepulcros se encuentran en las inmediaciones aparecen Domingo Faustino Sarmiento, Bartolomé Mitre, Ramón Castillo, Patricio Peralta Ramos y Juan Martín de Pueyrredón.
No será exactamente una cafetería tradicional
Aunque la propuesta rápidamente fue resumida como “un café dentro de una bóveda”, el pliego establece algunas condiciones que modifican bastante esa imagen.
El servicio gastronómico funcionará bajo la modalidad de despacho inmediato, elaboración simple o take away.
Esto significa que no está previsto que el espacio se convierta en una cafetería convencional con mesas y sillas para que los visitantes permanezcan allí durante largos períodos.
El proyecto contempla la comercialización de alimentos y bebidas para los visitantes, pero el diseño del servicio deberá respetar las características y restricciones patrimoniales del lugar.
Por lo tanto, la imagen de una mesa con personas tomando un café tranquilamente dentro de una antigua bóveda no se corresponde con las condiciones actuales de la licitación.
También habrá una tienda de souvenirs
El emprendimiento tendrá además un gift shop, destinado a la comercialización de productos relacionados con la identidad cultural y patrimonial del Cementerio de la Recoleta.
Entre los artículos contemplados aparecen publicaciones, piezas gráficas, objetos institucionales y recuerdos vinculados con el patrimonio del lugar.
La propuesta busca sumar servicios para quienes recorren el cementerio y convertir el espacio en un punto de referencia para los visitantes.
El detalle que puede volverlo un atractivo turístico
El aspecto más particular del proyecto no es solamente el café.
La empresa que resulte adjudicataria también deberá hacerse cargo del servicio de recorridos turísticos nocturnos dentro del Cementerio de la Recoleta.
De acuerdo con la información difundida sobre el pliego, los recorridos funcionarán de jueves a domingo, entre las 19 y las 23, con grupos de hasta 40 personas. Los circuitos deberán estar a cargo de guías profesionales habilitados.
La combinación de una tienda, gastronomía y visitas nocturnas busca ampliar la oferta de servicios para los turistas y generar una experiencia diferente alrededor del patrimonio histórico del cementerio.
Cuánto deberá pagar el concesionario
El Gobierno porteño fijó un canon base mensual de $1.600.000 para la utilización del espacio.
Pero existe otro componente económico: además del canon, el concesionario deberá ofrecer un porcentaje de participación sobre los ingresos brutos provenientes del servicio de turismo nocturno.
La documentación oficial fijó ese porcentaje base en 20%.
La concesión tendrá una duración de cinco años.
La apertura de las ofertas económicas está prevista para el 9 de septiembre de 2026, por lo que todavía no existe una empresa adjudicataria ni un local funcionando.
El lugar tiene protección patrimonial
Otro de los puntos centrales de la licitación es que el espacio se encuentra dentro de un área con protección patrimonial.
El Cementerio de la Recoleta es un sitio de enorme valor histórico y arquitectónico, por lo que cualquier intervención debe respetar las normas de preservación correspondientes.
Según la información publicada sobre el proyecto, la bóveda está comprendida dentro del área de protección histórica APH14 y cuenta con restricciones para evitar modificaciones estructurales que alteren sus características.
Por esa razón, la iniciativa no implica simplemente remodelar una habitación para instalar un negocio: el futuro concesionario deberá adecuarse a las condiciones específicas del espacio protegido.
¿Por qué una bóveda puede ser utilizada con este fin?
La propuesta generó sorpresa porque se trata de un cementerio histórico y porque la palabra “bóveda” suele asociarse exclusivamente con su función funeraria.
En este caso, sin embargo, la Ciudad licitó específicamente un espacio que se encontraba desocupado y que fue incorporado al proceso de concesión para brindar servicios complementarios a los visitantes.
La documentación oficial establece expresamente el destino comercial y turístico de la concesión.
Esto no significa que se vaya a instalar un comercio dentro de una bóveda funeraria actualmente utilizada para sepulturas. El espacio incluido en la licitación es el que la administración porteña identificó para este nuevo uso.
Un cementerio que también funciona como atractivo turístico
El Cementerio de la Recoleta es mucho más que un lugar de enterramiento. Por su arquitectura, sus esculturas, sus mausoleos y las personalidades que descansan allí, se convirtió hace décadas en uno de los principales atractivos turísticos de Buenos Aires.
Entre sus sepulcros se encuentran figuras centrales de la historia política, cultural y social argentina.
El sitio recibe visitantes durante todo el año y forma parte de los circuitos turísticos habituales de la Ciudad.
La nueva propuesta apunta justamente a aprovechar ese flujo de visitantes y sumar servicios que permitan extender la experiencia más allá del recorrido tradicional.
Cuándo podría abrir
Por ahora, no hay una fecha de apertura de la cafetería, porque primero debe completarse la licitación.
La Ciudad estableció el 9 de septiembre de 2026 como fecha para la apertura de las ofertas económicas. Después deberán cumplirse las distintas etapas administrativas hasta la adjudicación y puesta en funcionamiento del espacio.
Por eso, hablar actualmente de “la nueva cafetería de Recoleta” sería apresurado: se trata de un proyecto en proceso de licitación.
Una propuesta que ya genera debate
La idea de instalar un espacio gastronómico dentro del Cementerio de la Recoleta tiene todos los ingredientes para convertirse en una de las propuestas más curiosas del año en Buenos Aires.
Por un lado, la iniciativa busca mejorar los servicios para los turistas y sumar una nueva experiencia vinculada con el patrimonio porteño.
Por otro, el concepto de consumir alimentos y bebidas dentro de un cementerio genera inevitablemente preguntas sobre los límites entre la actividad comercial, el turismo y el respeto por el carácter funerario del lugar.
La propuesta, además, incorpora un componente que puede resultar especialmente atractivo para el turismo: los recorridos nocturnos.
La pregunta que queda abierta
La licitación ya está en marcha, pero todavía falta conocer quién se quedará con la concesión y cómo será finalmente la propuesta.
Lo que sí está definido es que el proyecto contempla una bóveda de 24,55 m², gastronomía para llevar, una tienda de souvenirs y recorridos turísticos nocturnos, con una concesión de cinco años y un canon base de $1,6 millones mensuales.
Y ahora queda la pregunta que seguramente dividirá opiniones:
¿Te tomarías un café frente a las tumbas de algunas de las figuras más importantes de la historia argentina?


