Caso Natacha Jaitt: piden reabrir la causa y revisar pruebas clave
La familia presentó un nuevo escrito ante la Fiscalía General de San Isidro y cuestionó distintos aspectos del expediente archivado en 2024
A siete años de la muerte de Natacha Jaitt, su hermano Ulises Jaitt volvió a solicitar la reapertura de la investigación judicial. El pedido fue presentado por su abogado querellante, Ignacio Barrios, ante la Fiscalía General de San Isidro y plantea la necesidad de revisar distintos elementos incorporados al expediente.
La presentación cuestiona las conclusiones que derivaron en el archivo de la causa, dispuesto el 21 de marzo de 2024, y reclama nuevas medidas sobre evidencia vinculada con la escena, registros de comunicaciones, dispositivos electrónicos y estudios médico-forenses.
El planteo corresponde a la querella y busca que esos elementos sean nuevamente analizados por los organismos judiciales competentes.
El pedido de reapertura
Según surge del escrito presentado por la representación de Ulises Jaitt, la familia sostiene que existieron demoras en la tramitación de distintas actuaciones y cuestiona lo que describe como una “remisión circular” de documentación entre despachos fiscales.
Ante esta situación, la querella solicitó un pronto despacho institucional que permita determinar qué organismo debe intervenir y expedirse sobre el planteo.
Además, el abogado pidió que se adopten medidas destinadas a preservar evidencia biológica y digital que pudiera resultar relevante para una eventual revisión de la investigación.
La solicitud busca evitar que el paso del tiempo afecte la integridad de elementos que, de acuerdo con la presentación, podrían ser necesarios para nuevos análisis.
Las dudas planteadas sobre la cronología de las llamadas
Uno de los principales ejes del escrito está relacionado con la reconstrucción de los acontecimientos ocurridos durante la madrugada del 23 de febrero de 2019, cuando Natacha Jaitt fue encontrada sin vida en el complejo Xanadú, ubicado en Benavídez.
La querella sostiene que existen diferencias que deberían ser cotejadas entre los horarios registrados para las comunicaciones de emergencia y la intervención del servicio médico.
De acuerdo con el planteo, figurarían llamadas perdidas alrededor de la 1:30 y una alerta policial aproximadamente a la 1:47. En tanto, el servicio de emergencias médicas habría recibido un reporte de código rojo cerca de las 2:20.
La diferencia temporal señalada en la presentación sería de aproximadamente 33 minutos respecto de determinados registros. Por ese motivo, el abogado solicitó acceder y cotejar las fichas originales de despacho del sistema 911 para establecer con precisión la secuencia de comunicaciones.
El pedido no implica por sí mismo una conclusión sobre lo ocurrido, sino que forma parte de las medidas que la querella considera necesarias para reconstruir la cronología de aquella madrugada.
La escena y el movimiento de objetos
Otro de los puntos cuestionados está relacionado con las condiciones de la habitación antes del arribo de las fuerzas de seguridad.
La querella sostiene que distintos objetos habrían sido retirados o desplazados antes de que se realizaran determinadas actuaciones policiales y judiciales.
Entre los elementos mencionados aparecen botellas de alcohol, cigarrillos y restos de sustancias. La presentación solicita que estas circunstancias sean consideradas al momento de evaluar la preservación de la escena y el valor de los elementos incorporados a la investigación.
El escrito también hace referencia a la manipulación del teléfono celular de Natacha Jaitt. Según una declaración incorporada al expediente, Raúl Velaztiqui Duarte habría reconocido haber tomado el dispositivo de la mochila de Jaitt y trasladarlo hasta su vehículo antes de la llegada de la Policía.
La querella plantea que esta circunstancia debe ser ponderada dentro del análisis de la evidencia y de su trazabilidad.
El análisis del iPad
La presentación también apunta a la evidencia digital obtenida de un iPad perteneciente a Natacha Jaitt.
El abogado cuestionó la falta de precisión que, según su planteo, existiría en torno a un análisis forense realizado por Gendarmería Nacional en junio de 2023.
En particular, solicitó que se individualicen técnicamente los 11 archivos informados en aquel análisis y que se incorporen datos como sus códigos hash, las fechas correspondientes y los rangos temporales examinados.
La información solicitada permitiría, de acuerdo con la querella, establecer con mayor precisión qué material fue analizado y bajo qué procedimientos técnicos.
La trazabilidad de la evidencia digital constituye uno de los puntos centrales del nuevo pedido, debido a que permite determinar la integridad de los archivos y reconstruir cuándo y cómo fueron obtenidos y examinados.
El cuestionamiento a las conclusiones médico-forenses
Otro de los ejes de la presentación está relacionado con la determinación de la causa de muerte.
La querella cuestionó el diagnóstico de una falla cardíaca aguda asociada a una cardiopatía isquémica crónica y agravada por el consumo de cocaína.
Frente a esa conclusión, el abogado solicitó incorporar y autenticar un ecocardiograma realizado en 2018, que —según sostiene la presentación— no habría registrado afecciones cardíacas de relevancia.
La intención de la querella es que ese antecedente sea considerado junto con los estudios realizados después de la muerte de Jaitt.
Pedido de una junta médica independiente
En relación con los estudios médico-forenses, la representación de Ulises Jaitt también pidió la conformación de una junta médica independiente.
El objetivo planteado es realizar una nueva evaluación de los estudios histológicos y de otros elementos médicos incorporados a la causa.
El escrito también solicita analizar específicamente la eventual presencia de metabolitos, entre ellos el cocaetileno, dentro del conjunto de elementos que deberían ser considerados para una revisión médico-forense.
La medida solicitada busca obtener una evaluación independiente de las conclusiones previamente incorporadas al expediente.
Una causa que vuelve a quedar bajo reclamo de la familia
La muerte de Natacha Jaitt ocurrió el 23 de febrero de 2019 en el complejo Xanadú de Benavídez. Desde entonces, el caso generó una amplia repercusión pública y distintos reclamos de su familia vinculados con el avance de la investigación.
El expediente fue archivado en marzo de 2024. Ahora, la representación legal de Ulises Jaitt busca que la Fiscalía General de San Isidro revise nuevamente determinados elementos y evalúe la realización de nuevas medidas.
El pedido se concentra en cuatro áreas principales: la reconstrucción de las comunicaciones de emergencia, la preservación y análisis de la escena, la trazabilidad de evidencia digital y la revisión de los estudios médico-forenses.
Qué deberá resolver la Justicia
La presentación realizada por la querella no significa que las hipótesis planteadas hayan sido acreditadas judicialmente. Se trata de un pedido para que determinados elementos sean revisados y para que se adopten nuevas medidas de investigación.
La decisión sobre una eventual reapertura y sobre las diligencias solicitadas quedará en manos de las autoridades judiciales competentes.
Mientras tanto, la familia de Natacha Jaitt sostiene su reclamo para que se vuelvan a analizar pruebas que considera relevantes y se esclarezcan las circunstancias de su muerte.
A siete años del fallecimiento, el nuevo planteo vuelve a poner el expediente en el centro de la discusión judicial y plantea la necesidad de revisar evidencia de distinto tipo antes de adoptar nuevas conclusiones sobre el caso.


