Cómo fue el Cruce de los Andes: los números de la hazaña y la estrategia secreta de San Martín contra los realistas españoles
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Cómo fue el Cruce de los Andes: los números de la hazaña y la estrategia secreta de San Martín contra los realistas españoles

Cada 17 de agosto, la figura de José de San Martín

La campaña que comenzó en enero de 1817 combinó estrategia militar, inteligencia y una logística extraordinaria. El objetivo era sorprender a las tropas españolas y abrir el camino hacia la liberación de Chile.

Uno de los protagonistas de esta estrategia fue José Antonio Álvarez Condarco, quien viajó a Santiago de Chile y luego regresó a Mendoza atravesando la Cordillera por un paso diferente. Su conocimiento del terreno permitió elaborar mapas fundamentales para la campaña.

También se utilizaron agentes y mensajes con información falsa para alimentar la confusión entre los realistas.

Seis columnas para dividir al ejército español

La maniobra se completó con la división del Ejército de los Andes en seis columnas, que avanzaron por diferentes sectores de la Cordillera.

Cuatro de ellas tenían como objetivo principal generar distracciones y obligar a los españoles a dispersar sus fuerzas. Mientras tanto, las dos columnas principales avanzaron por Los Patos y Uspallata, donde se concentraría el grueso del Ejército de los Andes.

El despliegue permitió que los realistas no pudieran determinar con precisión cuál era el verdadero punto de ataque. Cuando las autoridades españolas identificaron el objetivo principal, las fuerzas de San Martín ya habían logrado avanzar hacia el valle del Aconcagua.

Chacabuco, el resultado de una operación militar extraordinaria

La estrategia terminó de demostrar su eficacia el 12 de febrero de 1817, cuando el Ejército de los Andes derrotó a las tropas realistas en la Batalla de Chacabuco.

La victoria abrió el camino para la entrada de las fuerzas patriotas en Santiago de Chile y se convirtió en uno de los grandes triunfos militares de la campaña independentista.

El Cruce de los Andes, por lo tanto, fue mucho más que una travesía por la Cordillera. Fue una operación que combinó logística, inteligencia, espionaje, desinformación y estrategia militar para enfrentar a un enemigo superior y modificar el equilibrio de fuerzas en la región.

La dimensión de la hazaña se explica tanto por los miles de hombres y animales movilizados como por la precisión con la que San Martín logró ejecutar un plan que había comenzado a diseñar varios años antes.

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