Corea del Norte refuerza su Armada con un nuevo destructor y exige mayor disuasión nuclear
El régimen de Corea del Norte presentó oficialmente su segundo destructor, el ‘Kang Kon’, en la ciudad de Wonsan. Kim Jong Un aprovechó la ceremonia para reclamar una capacidad de disuasión nuclear más potente en medio de las tensiones por los ejercicios militares en la región.
El régimen de Corea del Norte incorporó este domingo el destructor Kang Kon a su Armada en la ciudad portuaria de Wonsan, marcando un hito en su modernización militar mientras exige una disuasión nuclear más potente frente a las maniobras de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón.
El líder norcoreano, Kim Jong Un, presidió el acto oficial acompañado por su hija adolescente, quien es señalada por la inteligencia surcoreana como su posible sucesora. Durante la ceremonia, el mandatario destacó que la integración de este buque, junto al Choe Hyon incorporado en junio, representa un avance crítico para la defensa marítima del país.
Ambos destructores, de aproximadamente 5.000 toneladas, poseen la capacidad de transportar armamento convencional y nuclear, consolidándose como las unidades más avanzadas de la flota norcoreana.
“Sin duda, las preocupaciones de nuestros enemigos se agravarán”, afirmó Kim Jong Un durante su discurso, subrayando que la modernización naval permite diversificar y hacer más práctica la capacidad de disuasión nuclear del régimen. Expertos internacionales sugieren que la construcción de estas naves habría contado con asistencia técnica de Rusia, un aliado estratégico que ha estrechado lazos con Pyongyang en los últimos años.

Escalada de tensión en la región
La puesta en servicio del Kang Kon coincide con el inicio del ejercicio militar trilateral Freedom Edge, que involucra a fuerzas de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón en aguas cercanas a la isla de Jeju. Estas maniobras, calificadas como defensivas por Seúl, han sido duramente criticadas por el régimen norcoreano, que las considera una provocación directa y una muestra de la “política hostil” de Washington.
El líder norcoreano aprovechó la ocasión para anunciar que su país trabaja en un nuevo proyecto naval de gran envergadura, el cual será presentado en un plazo de ocho meses. Mientras el diálogo diplomático permanece estancado desde 2019, Pyongyang continúa expandiendo sus capacidades militares, desafiando las presiones internacionales y consolidando su posición como Estado nuclear en un escenario geopolítico cada vez más complejo.

