El funcionario remarcó que las sanciones actuales resultan insuficientes frente a este tipo de daños y reclamó medidas más severas. “La recuperación del terreno puede llevar décadas e incluso hasta un siglo”, advirtió.

No se trata de un caso aislado. En 2025 se registró un episodio similar en el mismo lugar, aunque con menor impacto. Especialistas de la Universidad Nacional de San Juan estimaron entonces que la recuperación natural podía demorar entre 40 y 60 años.

En esta ocasión, la profundidad de las huellas y la extensión del daño podrían prolongar aún más ese proceso, lo que refuerza la preocupación por la conservación del área.

El caso reactivó el debate sobre la necesidad de reforzar controles y endurecer sanciones en zonas protegidas, donde existen señalizaciones claras sobre las restricciones de acceso, pero que igualmente continúan siendo vulneradas.