Diputados aprobó la reforma electoral de Salta y el debate pasó al Senado
La Cámara de Diputados de Salta aprobó este martes la reforma electoral impulsado por el oficialismo provincial. El proyecto, firmado por la mayoría oficialista y que propone un esquema basado en frentes electorales, donde los votos de distintas listas se acumulan dentro de cada alianza, fue aprobado por una mayoría del cuerpo legislativo, ya que los únicos que votaron en contra fueron los 9 legisladores libertarios, más la radical Soledad Farfán y José Gauffín, del Bloque de la Reconquista.
La iniciativa pasó a la órbita del senado provincial, donde el debate continuará y donde el oficialismo buscará una nueva victoria para que el Ejecutivo luego la ponga en vigencia.
De este modo, con la nueva ley que, el frente más votado en las próximas elecciones se impondrá, y dentro del mismo se definirá una lista ganadora.
El sistema alcanzará a las categorías de gobernador, legisladores e intendentes, con el argumento oficial de ordenar la competencia y evitar la dispersión.
Durante el debate, el oficialismo defendió la propuesta como una herramienta para fortalecer la representación. El diputado Gustavo Dantur respaldó el proyecto con énfasis y llamó a “no subestimar al electorado”, al sostener que permitirá mayor claridad sobre las posturas políticas.
Dantur también relativizó las críticas vinculadas a una supuesta vuelta a la Ley de Lemas, al señalar que el concepto debe entenderse como una expresión de identidad política y no como una distorsión del voto. Según expresó, el nuevo esquema busca fortalecer la representación democrática y evitar prácticas discrecionales en la selección de candidatos.
Villamayor: “Evita la selección a dedo”
En la misma línea, la diputada Socorro Villamayor remarcó que la reforma busca ordenar la legislación tras los cambios introducidos por las PASO y ampliar la participación ciudadana. Explicó que el sistema permitirá sintetizar en un solo acto electoral la instancia interna y la general, evitando la “selección a dedo” de candidaturas. También destacó que se limitará la cantidad de listas por frente y por partido, lo que -según indicó- facilitará la comprensión del electorado al momento de votar.
Villamayor agregó que la iniciativa mantiene el sistema D’Hont y elimina barreras como el piso electoral del 5%, lo que permitiría mayor inclusión de fuerzas minoritarias. Asimismo, señaló que el proyecto incorpora herramientas como el narcotest obligatorio para candidatos y promueve una mayor responsabilidad de los frentes políticos al momento de presentar propuestas y plataformas.
Farfán: “retroceso de transparencia y competitividad”
Desde la oposición, en cambio, surgieron fuertes críticas. Soledad Farfán, de la UCR, consideró que la iniciativa “no fortalece el sistema electoral” y advirtió que centraliza decisiones en las cúpulas partidarias, debilitando la participación ciudadana. Además, cuestionó la falta de debate amplio con especialistas, partidos políticos y organizaciones intermedias, lo que -a su entender- limita la legitimidad del proyecto.
Farfán también reivindicó el rol que tenían las PASO como herramienta de democratización interna, al permitir que la ciudadanía definiera candidaturas. En esa línea, advirtió que el nuevo sistema podría generar una “distorsión” en la representación y significar un retroceso respecto de estándares de transparencia y competitividad electoral.
Durand Cornejo: “Un voto podía terminar beneficiando a otro candidato”
En un tono similar, Guillermo Durand Cornejo denunció irregularidades en el tratamiento del proyecto y cuestionó la ausencia de consulta a los partidos políticos. Señaló que una ley electoral debe garantizar confianza en la ciudadanía y advirtió que ese objetivo se ve comprometido si no existe participación amplia en su elaboración.
El legislador también recordó los antecedentes de la Ley de Lemas, derogada en 2002 tras un consenso político, y advirtió sobre los riesgos de reeditar mecanismos que, según sostuvo, distorsionaban la voluntad popular. En ese sentido, remarcó que en aquel sistema “un voto podía terminar beneficiando a otro candidato”, lo que -indicó- generaba desconfianza en el electorado.
Lastra: “Es poco transparente”
Las críticas más duras llegaron desde sectores libertarios. El diputado Franco Lastra calificó la propuesta como un intento encubierto de reinstalar un sistema similar al de lemas, al que tildó de “anticonstitucional” y “poco transparente”. Además, cuestionó que el proyecto no haya sido impulsado directamente por el Poder Ejecutivo y sugirió que responde a una estrategia política del oficialismo.
Lastra también puso en duda la fortaleza electoral del Gobierno provincial y sostuvo que la reforma busca condicionar el resultado de futuras elecciones. En ese marco, consideró que la iniciativa representa un retroceso institucional y una manipulación de la voluntad popular.
El debate se da en un contexto donde el eje ya no solo pasa por los aspectos técnicos del sistema, sino también por sus implicancias políticas, particularmente en relación con el futuro del gobernador.
Tras la ronda de oradores, el debate sumó un nuevo capítulo de confrontación con las intervenciones de los presidentes de bloque, donde el tono político se volvió aún más confrontativo. La oficialista Socorro Villamayor volvió a tomar la palabra y apuntó directamente contra legisladores de La Libertad Avanza, al cuestionar las críticas al proyecto.
Sáenz, Milei y “un traje a medida”
“Alguno supo decir que los despesperados y débiles cambia las reglas, alguien de la LLA, otro supo decir cuando la casta tiene miedo, cambia las leyes electorales, alguien de la LLA, otro supo decir también ‘es un traje a medida para gobernador de turno’. De qué se van a disfrazar cuando les pregunte, Milei tiene miedo?, está desesperado y débil que está mandando una reforma electoral?, ¿es también un traje a medida?, un simple interrogantes”.
Villamayor también lanzó críticas hacia sectores vinculados al dirigente Alfredo Olmedo, al sostener que históricamente han cuestionado los sistemas electorales pero luego se han beneficiado de ellos. Sus declaraciones tensaron aún más el clima en el recinto, en un debate que ya mostraba posiciones claramente polarizadas.
“Es una ley de lemas”
Desde La Libertad Avanza, la diputada María Elena Dadis respondió con dureza y denunció una falta de coherencia en el tratamiento legislativo. Señaló que muchas iniciativas de su espacio no son debatidas en comisión, mientras que este proyecto avanza con rapidez. Además, cuestionó que el oficialismo evite nombrar abiertamente el sistema que impulsa, al insistir en que se trata, en esencia, de una “ley de lemas”.
Dadis también criticó otros aspectos del sistema electoral provincial, como el uso del voto electrónico, y sugirió que el apuro en el tratamiento responde a los tiempos políticos del oficialismo. En su intervención, remarcó que la democracia implica aceptar posturas distintas, pero advirtió que el proceso actual no refleja ese espíritu.
Sin consenso ni responsabilidad
Por su parte, el diputado Gauffín, del Partido de la Reconquista, planteó que la discusión excede un proyecto puntual y se ubica en el corazón del sistema democrático provincial. Advirtió que una ley electoral debe surgir del consenso y la responsabilidad institucional, condiciones que no se están cumpliendo en este caso.
En ese sentido, cuestionó los argumentos del oficialismo y consideró que, sin acuerdos amplios, la reforma puede convertirse en una imposición. Además, coincidió en que el eje del proyecto remite al sistema de lemas y sostuvo que, más allá del discurso, el trasfondo del debate está atravesado por intereses políticos.
Finalmente, recordó unas palabras del gobernador (Sáenz) cuando le dijo a sus dirigentes ‘algunos están pensando en las elecciones y no en la gente”. Yo adhiero a eso, pero no hay que ser ingenuos, sabemos que el Gobernador también está involucrado en esto”, afirmó. Además de aclarar que votará en contra, advirtió que ejecutar la reforma será costosa: “habrá mayor pobreza, esto va a costar fortuna, no hay dudas de esto”.

