Donald Trump insinuó una candidatura para 2028 en Washington, pero la Constitución de EE. UU. prohíbe expresamente un tercer mandato
Durante la tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca en Washington D.C., Donald Trump reavivó un encendido debate político e institucional al deslizar la posibilidad de competir por la presidencia en 2028. En medio de su alocución ante periodistas y dirigentes, el mandatario se colocó una gorra con la leyenda “TRUMP 2028”, aseguró que ya “ganó tres veces” —contabilizando las elecciones de 2020— y remató afirmando que podría “ganar fácilmente una cuarta vez”.

Sin embargo, más allá de la repercusión mediática del gesto, analistas y constitucionalistas recordaron de inmediato que una nueva postulación presidencial resulta completamente ilegal y anticonstitucional en el sistema legal estadounidense.
La Enmienda 22 de la Constitución de los Estados Unidos, ratificada en 1951, determina de forma taxativa que ninguna persona podrá ser elegida para el cargo de Presidente más de dos veces. Por este motivo, al haber ejercido la jefatura de Estado en dos períodos distintos, Trump tiene un impedimento legal insalvable para volver a figurar en una boleta presidencial.
Aunque la Cena de Corresponsales suele ser un ámbito propicio para la ironía y los discursos satíricos, la exhibición de la gorra y sus afirmaciones sobre un hipotético cuarto triunfo generaron duras críticas de sectores políticos y especialistas en derecho. Los analistas advierten que este tipo de declaraciones vulneran los consensos democráticos fundamentales y desconocen de manera explícita los límites que la propia Carta Magna impone al poder ejecutivo.

