El alcohol al volante no afloja en Salta: 137 conductores dieron positivo en un fin de semana con controles intensos
La escena se repite cada fin de semana en distintos puntos de la provincia: conos naranjas, móviles apostados en rutas y avenidas, y filas de vehículos que avanzan lentamente hacia un control. Detrás de ese despliegue, hay un objetivo claro: reducir riesgos en la vía pública. En ese marco, la Dirección General de Seguridad Vial de la Policía de Salta llevó adelante un nuevo operativo que dejó cifras que vuelven a encender alertas.
Durante el fin de semana, los efectivos supervisaron un total de 9618 vehículos en controles fijos y móviles distribuidos en distintos puntos estratégicos. En paralelo, se realizaron 5751 test de alcoholemia, una herramienta clave para detectar uno de los factores más determinantes en los siniestros viales: el consumo de alcohol al volante.
El resultado de esos controles expuso una problemática persistente. En total, 137 conductores dieron positivo en alcoholemia y fueron inmediatamente infraccionados, en el marco de la normativa vigente. Se trata de una cifra significativa que refleja que, a pesar de las campañas de concientización y las sanciones, aún hay conductas de riesgo que se repiten.
En el mismo operativo, se detectaron 885 infracciones a las normativas viales, en su mayoría vinculadas a incumplimientos de la Ley Nacional de Tránsito. Estas faltas no solo representan una violación legal, sino que también incrementan las posibilidades de incidentes en calles y rutas.
La Subsecretaría de Seguridad Vial coordina diariamente la presencia de controles en rutas, avenidas y puntos considerados críticos, con el objetivo de reforzar la vigilancia y promover una conducción responsable.
El trabajo no se limita únicamente a la detección de infracciones. Según datos oficiales, durante 2025 la Policía Vial realizó más de 700 procedimientos derivados de estos controles integrales. En ese contexto, no solo se sancionaron faltas, sino que también se logró la recuperación de vehículos robados, la detención de personas con pedido de captura y la intervención en casos vinculados al narcotráfico.
Las cifras dejan una lectura clara: los operativos funcionan como una herramienta clave no solo para ordenar el tránsito, sino también para impactar en la seguridad en un sentido más amplio. Sin embargo, el número de conductores alcoholizados detectados vuelve a poner sobre la mesa un desafío que excede el control: el cambio de conducta al volante.

