El canciller de Donald Trump llega a Colombia en el inicio de una gira por América Latina para reforzar la influencia de Estados Unidos
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó este martes a Colombia, en el inicio de una gira por tres países de América Latina en la que visitará a líderes conservadores alineados con Washington, mientras el gobierno de Donald Trump intensifica las operaciones militares para combatir al narcotráfico y busca ampliar su influencia en el Hemisferio Occidental con el objetivo de mejorar su posición energética y combatir la migración ilegal.
Rubio arribó a Colombia para reunirse con el presidente Abelardo de la Espriella apenas una semana después de cerrar un enorme acuerdo petrolero con líderes de Venezuela tras una operación militar de Estados Unidos en enero que depuso al entonces mandatario Nicolás Maduro. El nuevo líder de Colombia ha adoptado las políticas del presidente Trump en temas que van desde la lucha contra las drogas hasta la inmigración y la energía.
Durante su visita a Barranquilla, en el Caribe, ambos firmarán un acuerdo de cooperación nuclear civil y otro sobre minerales críticos. De la Espriella es parte de una nueva generación de conservadores de derecha que han ganado elecciones y han mostrado apoyo al enfoque enérgico de Trump hacia una región que se había inclinado hacia la izquierda en las últimas décadas.
“Tenemos mucho interés común con ellos, tanto en enfrentarse al terrorismo criminal transnacional regional como a compromisos económicos”, dijo Rubio a los periodistas acerca de los tres países que visitará -Colombia, Ecuador y Perú-, y añadió que la administración espera consolidar pronto acuerdos comerciales. “Forma parte de una tendencia que están observando en el Hemisferio Occidental de alineación con Estados Unidos y los intereses estadounidenses”.
Recibí en Barranquilla al secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, y a su esposa, Jeanette Rubio.
Este encuentro de alto nivel ratifica, con hechos y absoluta determinación, que la alianza estratégica entre Colombia y los Estados Unidos está más firme que nunca.… pic.twitter.com/EF2fGZGfq0
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) September 8, 2026
El acuerdo petrolero con Venezuela
Al preguntarle por qué no hacía una escala en Venezuela, Rubio dijo respondió: “Llegaremos allí eventualmente”. Pero dijo que no había tiempo para añadir otra parada. Defendió el acuerdo con Caracas diciendo que los yacimientos petrolíferos “antes estaban dominados por China, Rusia e Irán” pero nunca se habían utilizado para su producción.
La semana pasada la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aceptó dar a Estados Unidos el control de aproximadamente una quinta parte de las reservas petroleras de ese país, las más grandes del mundo.
Aunque el acuerdo podría eventualmente generar miles de millones de dólares para una industria petrolera y una economía devastadas por años de mala gestión, muchos venezolanos creen que tomar el control del petróleo venezolano era el objetivo final cuando Trump ordenó a fuerzas estadounidenses capturar a Maduro.
“Van a generar regalías e ingresos para el pueblo venezolano, eventualmente a través de un gobierno democráticamente elegido -esperemos que antes- y beneficiar directamente al pueblo venezolano en lugar de caer en el bolsillo de algún funcionario corrupto o en manos de adversarios estadounidenses y venezolanos”, dijo.
Guerra al narcotráfico
El viaje se produce un día después de que fuerzas de Estados Unidos interceptaran y hundieran otra embarcación ecuatoriana que Washington acusa de tener vínculos con el grupo criminal Los Choneros, la quinta en menos de dos semanas.
Fue la acción más reciente de Estados Unidos contra embarcaciones en América Latina que, según afirma, están involucradas en el narcotráfico. Las operaciones ampliadas en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental comenzaron hace un año, coincidiendo con una ofensiva extrema contra los migrantes que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos, muchos de ellos procedentes de América Latina.
La embarcación hundida el lunes fue la quinta atacada por fuerzas de Estados Unidos en la región en menos de dos semanas; en la mayoría de los casos con la cooperación o, al menos, el apoyo tácito de los líderes conservadores con los que Rubio se reunirá.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en Caracas la semana pasada, para firmar el acuerdo petrolero. Foto: AP Pero a diferencia de los ataques contra presuntas lanchas de narcotráfico en aguas latinoamericanas que comenzaron en septiembre de 2025, las personas a bordo de la embarcación fueron retiradas y trasladadas a las autoridades ecuatorianas.
Parece tratarse de un cambio tras una serie de ataques contra embarcaciones durante el último año que han causado la muerte de al menos 227 personas a quienes el gobierno de Trump acusa de ser “narcoterroristas”, pero sin aportar pruebas.
El ejército de Estados Unidos llevó a cabo al menos dos de esos ataques mortales el mes pasado antes de comenzar a interceptar estaciones flotantes de reabastecimiento de combustible que, según afirma, respaldan operaciones ilícitas de narcotráfico en el mar.
Los anuncios de Abelardo De la Espriella
El canciller colombiano Omar Bula dijo en un video difundido el martes que la visita de Rubio representa “el inicio de la reconstrucción de una alianza estratégica con Estados Unidos” y aseguró que “desde Colombia nos vamos a enfocar en seguridad, comercio y defensa de valores compartidos”.
De la Espriella ha prometido adoptar una línea dura contra los narcotraficantes y se ha comprometido a deportar a miles de migrantes que están en Colombia sin permisos de residencia, principalmente venezolanos, mientras intenta introducir cambios significativos en las políticas migratorias del país que, según sostiene, reducirán la delincuencia.
Tras asumir el cargo el mes pasado, De la Espriella incorporó a Colombia a la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C) y reforzó la cooperación de seguridad de larga data con Estados Unidos después de unas relaciones tensas durante el gobierno progresista de Gustavo Petro (2022-2026).
El ex candidato presidencial Iván Cepeda, aliado de Petro, dijo el martes en X que la visita de Rubio parece un “acto de entrega de aspectos estratégicos de nuestra soberanía”, especialmente porque se suscribirán “acuerdos que comprometen la riqueza mineral y energética del país” y se abordarán asuntos de seguridad nacional.
En apenas un mes en el cargo, De la Espriella ha llevado a cabo al menos tres bombardeos contra grupos armados ilegales y ha incrementado las operaciones militares. Sin embargo, varios menores han muerto durante los bombardeos, lo que ha suscitado críticas de líderes de la oposición.
Integrantes de la Escuela Naval de Suboficiales A.R.C ‘Barranquilla’ se preparan para recibir al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Foto: EFE Como parte de su estrategia de seguridad, ha centrado sus esfuerzos en exhibir los resultados de las operaciones militares. No obstante, hubo críticas de la oposición y de la estatal Defensoría del Pueblo después de que De la Espriella mostró los cuerpos en el suelo de presuntos delincuentes envueltos en bolsas blancas junto a municiones incautadas.
Tras ganar las elecciones, De la Espriella identificó a varios líderes de los grupos armados ilegales de Colombia como “objetivos militares”. La semana pasada, anunció que el primero de ellos, Naín Andrés Pérez Toncel, alias “Bendito Menor”, uno de los líderes de las Autodefensas de la Sierra Nevada, un grupo armado ilegal del norte del país, había sido abatido por la policía.
Apodado “El Tigre”, el presidente ha cambiado la política de seguridad del país cerrando las negociaciones de paz iniciadas por Petro durante su gobierno.
Colombia lidia con grupos armados ilegales que compiten por el control de territorios estratégicamente importantes para el narcotráfico y la minería ilegal, pese a que hace una década el Estado firmó un histórico acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC.
Después de reunirse con De la Espriella, Rubio hará una breve escala en Quito y se reunirá con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, cuyo gobierno ha incrementado de manera constante las operaciones antidrogas realizadas con el ejército de Estados Unidos.
Rubio concluirá la visita en Lima, Perú, donde se reunirá con la nueva presidenta Keiko Fujimori -hija del ex mandatario Alberto Fujimori-, cuyo gobierno también marcó un giro hacia la derecha en su país.
Fuente: AP
Fijaciones.ar
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