El frío anticipado pone en tensión el sistema de gas y obliga a restringir GNC e industrias
El sistema energético argentino comenzó a evidenciar dificultades ante la llegada temprana de bajas temperaturas, lo que derivó en restricciones en el suministro de gas natural en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida, implementada por las distribuidoras Metrogas y Naturgy, afecta principalmente a estaciones de GNC y grandes usuarios industriales.
Las limitaciones recaen sobre contratos interrumpibles, un esquema habitual en el sector que permite reducir el suministro en momentos de alta demanda para priorizar el consumo residencial y de servicios esenciales como hospitales y establecimientos educativos.
En el AMBA, el impacto se mantiene acotado debido a que la mayoría de las estaciones de GNC cuentan con contratos firmes. No obstante, la situación se torna más compleja en otras regiones. En La Plata, por ejemplo, gran parte de las estaciones opera bajo modalidad interrumpible, mientras que en el interior bonaerense y La Pampa el riesgo de cortes es mayor.
El escenario expone una problemática estructural: pese al fuerte crecimiento en la producción de gas, especialmente en Vaca Muerta, la capacidad de transporte continúa siendo insuficiente. Durante los picos de consumo, los gasoductos no logran abastecer la totalidad de la demanda, lo que obliga a aplicar restricciones preventivas.
Para compensar esta limitación, el Gobierno confirmó que se retomará la importación de Gas Natural Licuado (GNL) a través de Enarsa. La medida busca garantizar el suministro durante el invierno y amortiguar el impacto de los precios internacionales, en un contexto global inestable.
En paralelo, desde el sector industrial manifestaron preocupación por la incertidumbre en el abastecimiento y el posible incremento de costos. Según datos recientes, la actividad manufacturera aún no logra consolidar una recuperación sostenida.
De cara a las próximas semanas, la evolución del clima será determinante. Un alivio en las temperaturas podría estabilizar el sistema, mientras que una continuidad del frío anticipa un invierno con alta exigencia para la infraestructura energética del país.

