El fuerte olor volvió a sentirse en Tucumán y reabre el debate sobre el manejo de la vinaza
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El fuerte olor volvió a sentirse en Tucumán y reabre el debate sobre el manejo de la vinaza

Vecinos de distintos sectores reportaron un olor intenso durante la jornada

Un fuerte olor desagradable volvió a generar reclamos este lunes en San Miguel de Tucumán y distintos sectores del área metropolitana. A través de las redes sociales, vecinos describieron una situación que se prolongó durante varias horas y que afectó especialmente a quienes se encontraban al aire libre.

El episodio volvió a poner en discusión una problemática ambiental que aparece periódicamente en Tucumán: la presencia de olores asociados por distintos actores y antecedentes técnicos al manejo de efluentes de la actividad sucroalcoholera.

Sin embargo, para atribuir de manera concluyente el episodio registrado este lunes a una instalación o a una práctica determinada sería necesario contar con controles y mediciones ambientales correspondientes.

La vinaza, un subproducto de la producción de bioetanol

La vinaza es un líquido que se genera durante la producción de etanol a partir de la caña de azúcar. Se caracteriza por presentar un elevado contenido de materia orgánica, sales minerales —entre ellas potasio— y una importante proporción de agua.

La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) señala que en Tucumán la disposición de vinaza sobre suelos es una de las alternativas de manejo utilizadas por la industria y estudiadas desde hace décadas.

El manejo de este efluente requiere condiciones determinadas porque una aplicación inadecuada puede generar impactos ambientales. Precisamente por eso existen normas que establecen requisitos para su almacenamiento, transporte y aplicación.

Qué establece la normativa sobre los olores

El manejo de la vinaza no se encuentra fuera de regulación. A nivel nacional, el Decreto 574/2018 estableció el concepto de “Gestión Integral y Sustentable de la Vinaza Sucro-Alcoholera” y contempla diferentes alternativas para su aprovechamiento, entre ellas usos agrícolas, generación de energía y utilización como materia prima en otros procesos industriales.

La normativa complementaria también establece condiciones específicas para las áreas destinadas al almacenamiento, tratamiento y aplicación del efluente.

Entre los requisitos aparece expresamente la necesidad de realizar tareas de limpieza y mantenimiento en los sistemas utilizados para almacenar y transportar la vinaza con el objetivo de evitar la generación de olores y la proliferación de vectores.

Además, la aplicación sobre los suelos debe considerar variables como las características del terreno, las necesidades del cultivo, la composición de la vinaza y las distancias respecto de cursos de agua y núcleos poblados.

Tucumán intensificó los controles durante 2026

El episodio vuelve a cobrar relevancia en un contexto en el que la Provincia informó que durante agosto de este año se realizaron inspecciones ambientales en establecimientos industriales.

Según la Secretaría de Producción, los equipos técnicos de la Dirección de Protección Ambiental y del Programa de Reconversión Industrial realizaron recorridos en industrias del sur tucumano y controlaron tanto las instalaciones fabriles como los predios destinados a la disposición de vinaza.

El Gobierno provincial indicó que estas tareas forman parte del seguimiento del cumplimiento de la normativa ambiental y de los procesos de adecuación y reconversión de las industrias.

En 2024 ya se habían realizado inspecciones en diez ingenios tucumanos para revisar, entre otras cuestiones, el tratamiento y disposición de cenizas y vinaza y prevenir impactos sobre los recursos hídricos.

El problema tiene alternativas tecnológicas

El manejo de la vinaza no necesariamente implica su disposición directa como residuo. Desde hace años, organismos científicos y técnicos de Tucumán estudian distintas posibilidades para aprovechar sus componentes y reducir los riesgos ambientales.

La EEAOC, por ejemplo, investigó alternativas relacionadas con la concentración de la vinaza y su utilización para la generación de energía. También se analizaron procesos de biodigestión para obtener biogás y producir biofertilizantes.

Un trabajo publicado en 2025 comparó dos alternativas: la concentración y posterior aprovechamiento energético de la vinaza, y la biodigestión para producir biogás y recuperar nutrientes. Los investigadores concluyeron que ambas opciones permitirían darle un uso energético al efluente y mejorar las condiciones para su disposición final.

Otro antecedente de la EEAOC estudió la posibilidad de utilizar vinaza concentrada junto con materiales celulósicos en calderas de ingenios tucumanos, como alternativa de aprovechamiento energético.

Un residuo que también puede convertirse en recurso

La discusión sobre la vinaza tiene así dos dimensiones. Por un lado, está el desafío ambiental que implica manejar grandes volúmenes de un efluente con alta carga orgánica. Por otro, aparece la posibilidad de aprovechar sus componentes para generar energía y recuperar nutrientes.

Investigaciones de la EEAOC estimaron distintas alternativas de aprovechamiento energético, incluyendo procesos capaces de generar biogás y biofertilizantes, además de opciones basadas en la concentración y combustión del material.

El desafío consiste en que esas alternativas requieren infraestructura, inversiones y sistemas de control adecuados para garantizar que el aprovechamiento industrial no genere nuevos impactos.

Qué se sabe del episodio de este lunes

Por el momento, los reclamos vecinales permiten confirmar que el olor fue percibido en distintos puntos de San Miguel de Tucumán y el área metropolitana. No obstante, la información disponible no permite establecer por sí sola cuál fue la fuente exacta del episodio ni atribuirlo de manera definitiva a un determinado ingenio o predio.

La relación entre la actividad sucroalcoholera y la generación de olores es un asunto ambiental conocido y contemplado dentro de la normativa de manejo de vinaza, pero determinar el origen de un episodio puntual requiere información técnica sobre las condiciones meteorológicas, los sitios de disposición, las operaciones industriales y eventuales mediciones ambientales.

Una problemática que vuelve a instalarse en la agenda

La reiteración de los reclamos pone nuevamente el foco sobre una cuestión que trasciende al episodio de este lunes: cómo controlar los efectos ambientales de una de las principales actividades productivas de Tucumán.

La provincia cuenta con estudios científicos sobre el manejo de la vinaza, normativa específica y organismos encargados de fiscalizar a las industrias. También existen alternativas tecnológicas para transformar parte de ese efluente en energía o productos aprovechables.

Mientras tanto, cada vez que un olor intenso invade distintos sectores del área metropolitana, vuelve a surgir la misma preocupación entre los vecinos: conocer de dónde proviene, qué controles se realizaron y qué medidas se adoptarán para evitar que el problema vuelva a repetirse.

La respuesta, en este contexto, requiere combinar controles ambientales, información pública y seguimiento de las prácticas industriales, especialmente durante los períodos de mayor actividad de la industria sucroalcoholera.

Información extra que suma a la nota

Hay dos datos actuales especialmente útiles para darle más peso periodístico:

  • El 21 de septiembre de 2026, el IPAAT publicó el parte diario correspondiente a la zafra 2026, con información productiva de los ingenios y destilerías de Tucumán, Salta y Jujuy. Esto permite contextualizar que el episodio se produce en plena actividad de la industria sucroalcoholera.

  • En agosto de 2026, la Provincia informó específicamente que estaba inspeccionando ingenios y predios utilizados para la disposición de vinaza. Es un antecedente muy reciente y permite evitar que la nota quede solamente basada en declaraciones de vecinos.

Además, la investigación técnica publicada por la EEAOC en 2025 es interesante porque muestra que existen alternativas concretas para aprovechar la vinaza, incluyendo generación de biogás, energía eléctrica y biofertilizantes, en lugar de limitar el debate a “tirarla o no tirarla”. El fuerte olor volvió a sentirse en Tucumán y reabre el debate sobre el manejo de la vinaza

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