El Gobierno adjudicó otros $200.000 millones para impulsar el financiamiento destinado a la vivienda

En el marco de las estrategias para consolidar la reactivación del crédito a largo plazo, el Gobierno nacional adjudicó una partida adicional de $200.000 millones destinada a fondear las líneas de créditos hipotecarios en el sistema bancario argentino.
La licitación, coordinada por la Secretaría de Finanzas y el Banco Central, tiene como finalidad otorgar previsibilidad y liquidez a las entidades financieras públicas y privadas para que incrementen la oferta de préstamos hipotecarios. Los recursos estarán destinados principalmente a financiar operaciones de compra de viviendas usadas o a estrenar, como así también proyectos de construcción individual y ampliación de inmuebles.
Fuentes oficiales remarcaron que el incentivo al crédito hipotecario —que viene mostrando una recuperación progresiva impulsada por los préstamos ajustables por UVA— resulta un pilar fundamental para reactivar la industria de la construcción, generar mano de obra directa e indirecta y dinamizar el mercado inmobiliario, fuertemente castigado durante los últimos años por la inestabilidad de precios.
Con esta nueva asignación de fondos, el Poder Ejecutivo ratifica su rumbo macroeconómico buscando que el sistema financiero vuelva a cumplir la función de canalizar el ahorro hacia la inversión productiva y el acceso a la vivienda para los sectores medios.

