El ICE detuvo a Milo Yiannopoulos, ex aliado de Trump y figura de la extrema derecha
El polemista británico de extrema derecha Milo Yiannopoulos, una de las figuras más controvertidas del sistema conservador estadounidense y europeo de la última década, fue detenido por las autoridades migratorias de Estados Unidos. El influencer, que apoyaba las deportaciones impulsadas por Donald Trump, ahora enfrenta su propio proceso de deportación, según confirmó este viernes el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Yiannopoulos, de 41 años, fue arrestado el jueves en el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans y permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) a la espera de su expulsión del país.
Según informó el DHS, el británico ingresó legalmente a Estados Unidos el 14 de mayo de 2019, pero permaneció más tiempo del autorizado por su visa. Además, el 22 de julio recibió una orden definitiva de deportación después de no presentarse a una audiencia relacionada con su situación migratoria.
“Seguirá bajo custodia de ICE a la espera de su expulsión“, indicó el organismo en un comunicado.
La detención llamó especialmente la atención por la trayectoria política de Yiannopoulos, quien durante años fue un entusiasta defensor de Donald Trump y de las políticas de inmigración más restrictivas impulsadas por el republicano.
El ex editor del portal ultraconservador Breitbart News apoyó la campaña presidencial de Trump en 2016 y se convirtió en una de las caras más visibles de la llamada “alt-right”, el movimiento de extrema derecha que ganó notoriedad durante aquel ciclo electoral.
En los últimos años, incluso respaldó públicamente las deportaciones masivas y el endurecimiento de los controles migratorios. En septiembre pasado llegó a reclamar en la red social X “inmunidad total” para los agentes de ICE durante el ejercicio de sus funciones. También expresó que el gobierno estadounidense debía deportar “millones y millones de personas”, al considerar que esa era una prioridad fundamental para el país.
Sin embargo, su relación con el entorno de Trump se deterioró recientemente. Aunque siguió siendo una figura influyente dentro de sectores de la derecha radical, comenzó a lanzar críticas cada vez más duras contra el presidente republicano. Entre otras cuestiones, lo acusó de corrupción, cuestionó su manejo de los documentos vinculados al caso Jeffrey Epstein y denunció una supuesta influencia israelí sobre la política estadounidense.
Ese distanciamiento fue acompañado por enfrentamientos con referentes conservadores cercanos a Trump. Una de ellas fue la activista e influencer de extrema derecha Laura Loomer, quien celebró públicamente la detención. A través de X aseguró que había denunciado a Yiannopoulos ante el ICE y el FBI el año pasado y sostuvo que el británico se encontraba en situación migratoria irregular.
La figura de Yiannopoulos alcanzó notoriedad internacional hace una década al presentarse como un activista gay, defensor de la libertad de expresión y adversario de la llamada “corrección política”. Sus conferencias en campus universitarios y sus intervenciones públicas lo transformaron en una celebridad de la derecha alternativa. Al mismo tiempo, acumuló denuncias y críticas por comentarios considerados racistas, misóginos y provocadores.
Antes de su arresto también había vuelto a los titulares por su cercanía con el rapero Kanye West, para quien trabajó como asesor en distintos proyectos políticos y mediáticos.
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses y británicos, Yiannopoulos se encontraba en Nueva Orleans con motivo de un concierto programado por West en la ciudad. Fue allí donde finalmente fue detenido por las autoridades migratorias.

