El mundo se detiene otra vez: Argentina va por la cuarta estrella y una nueva página de gloria

Hay partidos que duran 90 minutos. Y hay partidos que quedan para siempre. Como ocurrió en Qatar, millones de argentinos volverán a organizar sus rutinas alrededor de un partido de fútbol. Habrá pantallas gigantes en plazas y ciudades de todo el país, banderas colgadas en balcones, reuniones familiares, abrazos, nervios y cábalas. Durante un par de horas, las diferencias quedarán de lado. La camiseta volverá a unir a generaciones enteras bajo un mismo sueño. Para esta generación de futbolistas, la final representa la posibilidad de convertirse definitivamente en una de las más grandes de todos los tiempos. Para Messi, puede significar el cierre perfecto de una carrera incomparable. Para Scaloni, la consolidación de un proyecto que transformó para siempre al fútbol argentino. Y para millones de hinchas, la oportunidad de volver a emocionarse, volver a creer y volver a sentir que, aunque sea por un rato, el mundo puede teñirse otra vez de celeste y blanco. Cuando el árbitro marque el inicio del partido, comenzará otra historia. Quizás termine con una nueva estrella bordada sobre la camiseta argentina. Quizás deje lágrimas, abrazos, festejos o tristeza. Pero hay algo que ya nadie podrá quitarle a esta Selección: volvió a poner a la Argentina en el lugar donde siempre soñó estar. Y esta tarde tendrá una nueva oportunidad de quedar para siempre en la eternidad.Un país entero volverá a detenerse
Mucho más que un partido
La historia espera

