Cristanchi indicó que la situación estuvo vinculada tanto con el aumento de las descargas de otras centrales hidroeléctricas ubicadas río arriba como con las intensas precipitaciones registradas en la cuenca del río Iguazú. Las lluvias, que se produjeron entre la tarde del sábado y la madrugada del domingo, superaron ampliamente las previsiones de los equipos técnicos.

La combinación de estos factores aceleró el ingreso de agua a Yacyretá y contribuyó al aumento de los caudales en la región. Por eso, el seguimiento de los niveles de los ríos resulta clave para anticipar la evolución de la creciente y evaluar sus posibles consecuencias en las localidades ribereñas.

Las proyecciones para los próximos meses mantienen la atención sobre el Litoral, donde las lluvias y las crecidas ya provocaron complicaciones en distintos puntos.