El regreso de María Corina Machado a Venezuela: una viaje en auto desde la frontera con Colombia a Caracas
Entre lágrimas y rezos los venezolanos celebraron el regreso de María Corina Machado después de siete intentos frustrados que le habían impedido estar en su país. Esta vez una “operación diplomática” logró el “milagro” de que le abrieran las puertas de su país sin mayores trabas.
Lo primero que hizo María Corina Machado al retornar a Venezuela fue acudir al Santuario de la Divisa Pastora de Santa rosa en Barquisimeto, estado Lara, para rezar y agradecer el haber podido entrar sana y salva por tierra desde el puesto fronterizo internacional en Colombia hacia el Táchira este domingo.
A las 11.30 anunció su llegada en su cuenta de X. Bastaron solo cuatro palabras: “Estoy aquí. Con ustedes” para indicar lo que todos sabían y esperaban desde hace once meses de exilio, cuando viajó clandestinamente a Oslo para recibir el Premio Nóbel de la Paz 2025.
Tras una larga espera y siete intentos frustrados Machado por fin materializa su regreso triunfal. Y lo hizo por carretera desde la puerta fronteriza del Táchira a Caracas, una distancia de 847 kilómetros que recorrió en coche haciendo paradas primero en Barquisimeto, luego en Chivacoa de Yaracuy, en Valencia, Guacara, Maracay y finalmente en Caracas para saludar a sus seguidores.
En cada punto de su recorrido la recibía una multitud de personas. Bastaban 20 minutos para que todos se movilizaran bajo la consigna “ahí viene María Corina” y corrían para recibirla. Los entusiastas seguidores se peleaban para tocar sus manos, abrazarla y ofrecerle rosarios y pulseras bendecidas.
A las 12.40 del mediodía hizo su primera parada en el Santuario de la Divina Pastora, de Santa Rosa en Barquisimeto. La líder fue recibida con fervor religioso para cumplir su promesa de regresar al templo cuando retornara. Una devota de la virgen pastoreña entre lágrimas de emoción exclamó “es un milagro ver a esta mujer aquí. No es pura casualidad, hoy Dios se ha manifestado de verdad. A mis hijas les digo que tengan fe. María Corina será nuestra presidente”.
Y así en cada parada la líder se conectaba con la gente, entre abrazos y lágrimas emotivas en todo el recorrido. La Premio Nóbel despierta esperanzas y muchas expectativas. En Chivacoa otra seguidora le pidió en la ventanilla de su coche: “María Corina tráeme a mis hijos”.
Desde el exterior el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió al regreso de María Corina Machado a Venezuela y expresó su deseo de que la líder opositora esté a salvo.
“Espero que esté a salvo. Es una mujer muy agradable. Pero nos está yendo realmente bien en Venezuela”, afirmó Trump.
También desde el exterior, desde España, Dinorah Figuera, celebró el retorno de Machado. En su cuenta X escribió: “Hoy vemos avances hacia la obtención de plenas garantías para todos los venezolanos. Desde la mesa de diálogo seguimos trabajando por el retorno de quienes han tenido que salir del país”.
“El inicio de la discusión sobre garantías políticas ha abierto las puertas para un proceso en donde se concrete el regreso del liderazgo opositor”, añadió la presidente de la Asamblea Nacional 2015, que encabeza la delegación de un sector de la oposición en la mesa de diálogo con el régimen chavista.
“Celebramos el retorno en libertad de María Corina Machado. Este es un resultado directo del 3 de enero y de la fortaleza del diálogo. Seguiremos trabajando desde la AN2015 si interrupción en el proceso de conversaciones hasta alcanzar una democracia real y sostenible en Venezuela”, dijo Figuera.
La Asamblea Nacional de 2015 también envió un comunicado en el que respalda su regreso. “Celebramos junto a los venezolanos el regreso de María Corina a nuestro país”.
Y añade que “el restablecimiento de las garantías políticas debe permitir que todos los exiliados regresen a nuestro país y que ningún venezolano vuelva a correr riesgos por pensar distinto, expresar sus ideas o ejercer la actividad política”.
Machado todavía no ha anunciado su agenda de actividades pero su objetivo principal es exigir la fecha de elecciones presidenciales pronto.
En cuanto a las expectativas de su retorno, el analista Orlando Vieira Blanco dijo que su regreso cambia el problema, pero no lo resuelve. “Afuera era víctima y estaba liderando la diáspora. Ahora debe asumir el reto político de una ofensiva por el poder. Pero ella no está en el epicentro de la toma de decisiones”.
“Desde el exterior, su principal instrumento era la presión internacional. Dentro del país, puede intentar combinar esa presión con organización política, movilización ciudadana y negociación directa”, acota.
En su opinión reconoce que “sus riesgos: la exposición a las autoridades, la posibilidad de restricciones a su actividad y la responsabilidad de responder ante una población que espera resultados. Es decir, sube el nivel de las expectativas y el costo de no cumplirlas”.

