Emergencia Hídrica: qué dijeron los diputados del norte y la dura crítica de Arce

Durante el debate por la prórroga de la Emergencia Hídrica en la Cámara de Diputados de Salta, que finalmente fue aprobada y girada al Senado, los legisladores que representan a los departamentos de Orán, San Martín, Anta y Rivadavia (Todos por Salta), donde el calor y las lluvias suelen afectar mucho más que en otras regiones de la provincia, coincidieron en acompañar la iniciativa. Sin embargo, sus intervenciones dejaron al descubierto las diferentes realidades que atraviesan las comunidades del interior y los cuestionamientos que persisten sobre la ejecución de obras para garantizar el acceso al agua potable.
Marcelo Lara Gros, por Orán (del Bloque por Salta); Juan Pablo Cuellar, por Anta (Bloque por Salta); y Rogelio Segundo, por Rivadavia, defendieron la continuidad de la herramienta, al igual que el libertario Nicolás Arce, del departamento San Martín, con la diferencia de que éste último realizó duras críticas al gobierno provincial, y explicó por qué acompañó la iniciativa, aunque parecía una contradicción.
Las obras paralizadas, los problemas de abastecimiento, la asistencia mediante camiones cisterna y la proximidad de la temporada de lluvias y crecidas fueron algunos de los principales temas que atravesaron sus exposiciones.
“En la provincia de la megaminería, la gente toma agua del camión”
El diputado Nicolás Arce protagonizó una de las intervenciones más duras de la sesión. Aunque pertenece a La Libertad Avanza y cuestionó fuertemente al oficialismo provincial, anticipó que acompañaría la prórroga de la Emergencia Hídrica para evitar que su voto fuera interpretado como un rechazo a una herramienta que considera necesaria para el departamento San Martín.
El legislador puso en duda las mejoras que se habían mencionado durante el debate respecto del abastecimiento de agua en Tartagal y cuestionó particularmente los argumentos de Germán Rallé, quien había defendido las obras realizadas tanto en esa ciudad como en General Güemes.
Para respaldar sus cuestionamientos, Arce hizo referencia a publicaciones de vecinos de los barrios 9 de Julio y Belgrano, donde todavía se registraban dificultades para acceder al servicio.
Su frase más contundente apuntó directamente a las contradicciones de una provincia con importantes recursos naturales y productivos, pero que todavía tiene comunidades sin acceso regular al agua potable.
“¿Por qué en Salta, la linda, en la provincia de la megaminería, del campo, del petróleo y del turismo, la gente toma agua del camión, en Tartagal, la segunda ciudad más grande después de Capital?”, cuestionó.
Arce también se refirió a las comunidades de Santa Victoria y sostuvo que los problemas vinculados al agua se repiten año tras año porque no se ejecutaron las obras necesarias para prevenir las inundaciones.
“Emergencia hídrica, ¿para qué? Para la corrupción”, lanzó durante su exposición.
Pese a sus fuertes críticas, el diputado aclaró que votaría a favor de la prórroga para que nadie pudiera responsabilizarlo por dejar sin respaldo una herramienta destinada a atender las necesidades de los vecinos de su departamento.
Lara Gross defendió las obras provinciales
El diputado Marcelo Lara Gross acompañó la prórroga y centró parte de su exposición en la paralización de obras nacionales que, según sostuvo, afectaron directamente a distintas localidades del interior.
Planteó que la problemática hídrica no puede analizarse sin considerar las dificultades económicas que atraviesa el país y la interrupción de proyectos de infraestructura que estaban destinados a mejorar los servicios básicos.
En contraposición, defendió la planificación del Gobierno provincial y mencionó los trabajos realizados en Tartagal como ejemplo de las intervenciones que permitieron mejorar el abastecimiento.
También reclamó que las obras continúen y que las comunidades del norte no queden relegadas frente a otras zonas de la provincia.
Cuellar destacó las obras en Anta
El diputado Juan Pablo Cuellar, representante de Anta, respaldó la iniciativa y sostuvo que la declaración de emergencia permitió avanzar con obras de agua y saneamiento en distintas localidades de su departamento.
Como ejemplo, mencionó los trabajos realizados en Las Lajitas y consideró que esos resultados demuestran que la herramienta puede traducirse en soluciones concretas para la población.
También respondió a los cuestionamientos de legisladores opositores y señaló lo que consideró una contradicción en sus argumentos: cuestionar las prórrogas provinciales mientras se justifican decisiones similares adoptadas por el Gobierno nacional.
“Tienen un criterio para lo que hace Nación y otro criterio para lo que se hace en Salta”, expresó. Por citar un ejemplo, añadió: “Si Salta toma deuda está mal, si la toma Nación, está bien. Tengan el mismo criterio”.
Su posición fue de respaldo a la continuidad de la ley, al considerar que todavía existen obras y necesidades pendientes en Anta.
Segundo: “Nos queda un mes, se nos viene el río”
El diputado Rogelio Segundo fundamentó su voto positivo en la situación particular del departamento Rivadavia y en la necesidad de anticiparse a uno de los períodos más complejos para las comunidades de esa región.
El legislador advirtió que queda aproximadamente un mes para el inicio de la temporada de crecidas de los ríos Bermejo y Pilcomayo, un fenómeno que históricamente afecta a distintas poblaciones del norte provincial. “Nos queda un mes, se nos viene el río”, dijo con preocupación. “Nos queda un mes para que hagan las defensas y para que le den agua y mercadería a la gente que se inunda”, añadió.
Su planteo estuvo centrado en la importancia de que las respuestas estatales lleguen antes de que se produzcan las consecuencias de las crecidas.
“Mi voto es positivo porque mi departamento es el que más necesita esta ley. Estamos pensando en nuestras comunidades”, expresó.
Segundo también cuestionó a quienes no acompañaban la iniciativa y consideró que las críticas no contemplaban las dificultades que atraviesan las poblaciones del norte profundo.
Su intervención puso el acento en la necesidad de sostener las herramientas de asistencia y prevención, especialmente ante la proximidad de un período en el que numerosas familias pueden quedar nuevamente afectadas por el avance del agua.

