Espert apeló su procesamiento y busca revertir el fallo judicial por enriquecimiento ilícito
El exdiputado José Luis Espert presentó una apelación contra su procesamiento por supuesto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito. La defensa busca que la Cámara Federal de San Martín revoque la decisión, levante el embargo de $1.000 millones y dicte su sobreseimiento.
El exdiputado José Luis Espert apeló este martes su procesamiento por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito ante el Juzgado Federal N° 2 de San Isidro, buscando que la Cámara Federal de San Martín revoque el fallo, lo sobresea y levante el embargo de mil millones de pesos.
Detalles de la apelación
La presentación fue realizada por sus abogados defensores, quienes entregaron dos recursos de apelación contra el procesamiento dictado el pasado martes 27 de octubre por el juez federal Lino Mirabelli. En el escrito, Espert solicitó a la Cámara Federal de San Martín que revoque la decisión del magistrado, levante el embargo de $1.000 millones y la prohibición para salir del país, y dicte su sobreseimiento.
La conexión con Federico Machado
El exdiputado es investigado por haber recibido un pago de USD 200.000 en 2020, el cual estuvo ligado a Federico “Fred” Machado, el empresario que fue condenado en Estados Unidos y es investigado por posible lavado de dinero y narcotráfico. Según las declaraciones de Espert en sus redes sociales, el juez Mirabelli “tuvo por probado que los 200.000 dólares que recibí en enero de 2020 como anticipo de un contrato de consultoría provenían de un delito, que el contrato era simulado y que recibirlos en mi cuenta y gastarlos a mi nombre fue ‘lavarlos’”. Sin embargo, el exlegislador también destacó que el magistrado “descartó buena parte de lo que la Fiscalía había pedido”.
Espert enfatizó que el juez “no tuvo por acreditado que el fideicomiso de la costa ni el vehículo pagado a fines de 2024 tuvieran relación alguna con aquel dinero, rechazó las agravantes que se pretendían y reconoció que no hay razones para dudar de mi idoneidad profesional para prestar el servicio contratado”.
La imputación, según sus palabras, “quedó reducida, en lo sustancial, a la transferencia recibida desde EE. UU., su aplicación a dos automóviles y la contabilidad de una sociedad”. El economista negó que haya habido un lavado de dinero, argumentando que “no hubo nada escondido” y que el dinero ni se devolvió a su dueño ni se “disfrazó” como propio.
“Machado no recibió de vuelta un solo dólar. El dinero quedó en mi cuenta, se gastó a mi nombre y los impuestos los pagué yo”, afirmó, añadiendo que si lo hubiera lavado para sí mismo, habría cometido “el único descuido capaz de delatarme, que fue recibir el dinero desde la cuenta de un tercero distinto del contratante y sin exigir factura”.

