Esquiló seis ovejas y les puso marcas rojas para ocultar que las había robado
El acusado, encargado de un establecimiento rural, habría sustraído 11 ovinos de un campo vecino, alterando sus marcas para ocultar el delito. La Justicia dictó una prohibición de contacto con la víctima.
La Fiscalía de Esquel formalizó este jueves la investigación contra un encargado rural acusado de sustraer 11 ovinos de un campo vecino, mediante la manipulación de alambrados, entre mayo y octubre de 2025 en una zona rural de la región.
El procurador de Fiscalía, Ismael Cerda, presentó los cargos por el delito de abigeato simple ante el tribunal. Según la imputación, el sospechoso aprovechó su rol como trabajador rural para vulnerar los límites divisorios entre establecimientos colindantes y trasladar los animales hacia el predio donde prestaba servicios.
Para evitar ser descubierto, el acusado habría alterado la identidad de los ovinos. En el caso de seis ejemplares que fueron hallados con vida, el imputado procedió a esquilarlos para eliminar el tizado original de la propietaria y les colocó marcas rojas, simulando que se trataba de animales en proceso de engorde.
Respecto a los otros cinco ovinos, la investigación determinó que fueron faenados para consumo personal. Aunque los animales ya no estaban vivos, los cueros encontrados en la propiedad del imputado conservaban las marcas y señas de oreja originales, lo que permitió confirmar su procedencia y vincularlos directamente con la víctima.
Tras la exposición de los elementos probatorios, el juez interviniente autorizó la apertura de la investigación preparatoria con un plazo de seis meses. Asimismo, se dictó una prohibición de contacto físico y verbal entre el imputado y la damnificada por un período inicial de 60 días.

