“Estoy triste: cada vez hay más abortos y menos nacimientos”: el polémico planteo de una enfermera

“Estoy triste. Cada vez hay menos nacimientos”, manifestó la trabajadora de la salud, quien aseguró que observa cada vez menos mujeres llegando a las clínicas para dar a luz y que las salas destinadas a madres y recién nacidos están prácticamente vacías.
Sin embargo, uno de los puntos más cuestionados de su planteo fue la manera en que vinculó la baja natalidad con la interrupción de embarazos: “La gente no quiere tener hijos, las salas están vacías y hay muchos abortos”, sostuvo.
El problema es que una cosa no necesariamente explica la otra. La disminución de los nacimientos puede estar relacionada con múltiples factores, como las dificultades económicas, el costo de vida, los cambios culturales y la decisión de muchas personas de postergar o directamente no tener hijos. De hecho, la propia información difundida sobre el video advierte que no permite establecer una relación causal entre la caída de la natalidad y los abortos.
El planteo también generó cuestionamientos por provenir de una trabajadora de la salud, especialmente por presentar la interrupción de embarazos como una explicación directa de la menor cantidad de nacimientos, sin aportar datos que permitan sostener esa relación.
La baja de la natalidad, en cambio, sí es un fenómeno documentado. Según los datos citados en la publicación, en 2024 se registraron 413.135 nacimientos vivos en Argentina, frente a los 460.902 de 2023 y los 777.012 de 2014.
El debate sobre por qué nacen menos niños en Argentina es válido y necesario. Pero reducir un fenómeno demográfico complejo a “hay más abortos y menos nacimientos” implica mezclar situaciones diferentes y establecer una relación que no está demostrada.

