Foro internacional: Destacan el potencial eólico de la Patagonia para atraer inversiones en inteligencia artificial
El presidente de la principal empresa de energía renovable del país, Jorge Brito, expuso en Panamá las ventajas competitivas del territorio nacional ante 350 referentes corporativos y gubernamentales. En ese marco, ponderó el rol del RIGI y las condiciones climáticas del sur argentino.
El presidente de Genneia y del Banco Macro, Jorge Brito, participó del panel denominado “Energía y Recursos Críticos” en el foro “Hacia una Agenda de Prosperidad” : Posicionando a las Américas para una nueva ola de oportunidades”.
El encuentro se desarrolló en Panamá en el marco de la 56° Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Ante una audiencia de 350 referentes empresariales y gubernamentales, el ejecutivo analizó las condiciones estructurales que posee la Argentina para consolidarse como un destino de inversión energética y tecnológica a nivel internacional.

Durante su intervención, el empresario sostuvo que el país cuenta con la capacidad de transformarse en un hub global de energía e inteligencia artificial, fundamentado en la disponibilidad de recursos naturales y la progresiva expansión de su infraestructura.
En tal sentido, enumeró como ventajas comparativas estratégicas los desarrollos en Vaca Muerta, los proyectos de gas natural licuado (GNL), la radiación solar en el Noroeste Argentino y el marcado potencial eólico que registra la región de la Patagonia, la cual presenta algunos de los factores de carga más competitivos a nivel mundial.
El debate sectorial profundizó sobre el incremento en el consumo de electricidad impulsado por la nueva economía del conocimiento. De acuerdo con lo manifestado por el titular de Genneia, los centros de datos de nueva generación requieren un abastecimiento de energía abundante, confiable y con baja huella de carbono, un requisito que la matriz nacional puede satisfacer debido a que dispone de más de 6.000 MW de capacidad renovable instalada. Según su perspectiva, el desafío radica en transformar el potencial de los recursos en un esquema de crecimiento económico sostenible con valor agregado.

Finalmente, el panel —que integró a ministros del sector y directivos de firmas globales como Exxon y AES— analizó el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El ejecutivo definió a este marco jurídico y fiscal como una herramienta de previsibilidad impositiva, aduanera y cambiaria con un horizonte de 30 años.
Según los datos expuestos, este instrumento resulta clave para modificar la viabilidad financiera de los proyectos de infraestructura a gran escala, tales como las futuras plantas de licuefacción de GNL y el tendido de nuevas líneas de transmisión eléctrica.

