“Gordo”, el pez que conmovió a Santa Fe, volvió a encontrarse con su familia en Temaikén
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“Gordo”, el pez que conmovió a Santa Fe, volvió a encontrarse con su familia en Temaikén

“Gordo”, el pez que conmovió a Santa Fe, volvió a encontrarse con su familia en Temaikén

La historia de “Gordo”, el enorme pez gato de cola roja que se convirtió en protagonista de una historia muy particular en Santa Fe, sumó un capítulo emocionante: meses después de su traslado al bioparque Temaikén, su familia viajó hasta Escobar para volver a verlo.

Durante la visita, ocurrió un momento inesperado. “Gordo” se acercó al vidrio del acuario y permaneció junto a sus antiguos dueños mientras recorrían el lugar, generando una escena que emocionó tanto a la familia como al equipo del bioparque.

De una pequeña pecera a un acuario gigante

Todo comenzó cuando Julio compró a “Gordo” cuando era un pez pequeño. Según contó, desconocía que se trataba de un pez gato de cola roja, una especie amazónica que puede alcanzar dimensiones enormes.

Con el paso del tiempo, el animal creció hasta llegar a unos 80 centímetros y la pecera doméstica dejó de ser un espacio adecuado para él. Especialistas explicaron que esta especie puede superar ampliamente el metro y medio e incluso acercarse a los dos metros, por lo que no es apta para vivir en una pecera hogareña.

Julio había desarrollado un fuerte vínculo con el animal y contó que “Gordo” era dócil, se acercaba cuando alguien se aproximaba a la pecera y hasta se dejaba tocar.

Un viaje de nueve horas y mucha tensión

Encontrar un nuevo hogar para “Gordo” no fue sencillo. Finalmente, gracias a la difusión del caso, se logró coordinar su traslado a Temaikén, uno de los pocos lugares que podía ofrecerle las condiciones necesarias.

El viaje desde Santa Fe hasta Escobar demandó alrededor de nueve horas y requirió una logística especial. Julio adaptó su camioneta y utilizó un tanque acondicionado con agua sin cloro, control de temperatura y un sistema de oxígeno, con tubos de respaldo para garantizar la supervivencia del pez durante el recorrido.

La llegada tampoco fue sencilla. Cuando faltaban pocos kilómetros, la familia vio al animal en malas condiciones y temió que muriera. Al llegar a Temaikén, el equipo del bioparque actuó rápidamente y logró reanimarlo.

Una nueva vida para “Gordo”

Después del traslado, el pez comenzó un proceso de adaptación bajo supervisión de especialistas. Actualmente se encuentra en buen estado de salud, se alimenta con normalidad y empezó a generar un vínculo con sus nuevos cuidadores.

La idea es que, una vez finalizada su adaptación y cuarentena, pueda incorporarse al ambiente de mayor tamaño del acuario junto a otros peces de su especie.

Para Julio, la decisión de trasladarlo significó una despedida difícil, pero también tranquilidad: “Estoy feliz, porque ahora él está bien”, contó después del viaje.

Ahora, meses después, el reencuentro volvió a demostrar que el vínculo entre “Gordo” y su familia sigue intacto. 🐟❤️

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