Imponen una multa y un curso de género a un ginecólogo en Córdoba por atender con lentes con cámara oculta
Un fallo judicial emitido en la provincia de Córdoba marcó un límite estricto respecto al uso de tecnología y la preservación de la intimidad en el ámbito sanitario. El titular del Juzgado de Control y Faltas N° 7, José Milton Peralta, condenó a un ginecólogo a pagar una multa de $900.000 y a realizar un curso de capacitación en género, revocando así la absolución dictada en primera instancia por la Unidad Contravencional.
El hecho ocurrió el 26 de febrero, cuando una paciente acudió a un control vinculado con la preservación de su fertilidad. Durante la práctica, que incluyó una ecografía transvaginal, el médico utilizó unos anteojos inteligentes Ray-Ban Meta provistos de cámara y micrófono. Aunque la investigación judicial concluyó que no se pudo comprobar técnicamente que el aparato estuviera activado grabando ni que se hubieran producido los tocamientos físicos denunciados por la víctima, la Justicia consideró grave el hecho de haber empleado dichos anteojos sin el consentimiento ni el aviso previo a la paciente.
Asimismo, el magistrado dio por probadas ciertas expresiones verbales inapropiadas y descalificantes por parte del profesional, entendiendo que vulneraron el trato digno protegido por la Ley de Derechos del Paciente y el Código de Ética Médica. El fallo subraya la fuerte asimetría de poder que caracteriza al vínculo médico-paciente en exámenes que comprometen la intimidad corporal, sentando un claro recordatorio sobre las obligaciones éticas y legales en los consultorios.

