Irán condiciona la reapertura del estrecho de Ormuz al levantamiento de sanciones petroleras
El gobierno de Irán ofreció reabrir la navegación en el estrecho de Ormuz en un plazo de dos días. Teherán exige que Estados Unidos levante el cerco naval y las sanciones petroleras.
Irán propuso este lunes reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas si Estados Unidos levanta las sanciones petroleras y retira el bloqueo naval, según confirmó la cancillería iraní mediante negociaciones en Qatar.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de la nación persa, Esmail Baqai, precisó que esta nueva propuesta agiliza el esquema previo de siete días planteado durante el mes de septiembre. El pliego de condiciones contempla el cese inmediato de las sanciones económicas sobre el crudo, la liberación de fondos soberanos congelados en el exterior y el fin del asedio sobre los puertos marítimos.
Baqai remarcó que la normalización del paso depende de la respuesta que brinde Washington a los mediadores internacionales. “Nuestras exigencias se han articulado de forma muy clara y transparente”, declaró el portavoz diplomático tras calificar de razonables los puntos presentados.
Asimismo, el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, encabezó las conversaciones indirectas radicadas en Doha para acercar posiciones entre ambas administraciones.
Impacto en el mercado de hidrocarburos y comicios
El canal marítimo, considerado neurálgico para la distribución global de crudo, se encuentra bloqueado desde el 28 de febrero como consecuencia de los ataques armados entre fuerzas militares occidentales y el país asiático. La interrupción del tráfico de buques tanque mantiene en vilo a los mercados energéticos y a los sectores vinculados a la producción hidrocarburífera internacional debido al impacto directo en las cotizaciones del barril.
La reapertura se dirime a pocas horas de las elecciones de medio término en territorio estadounidense. Aunque el presidente Donald Trump calificó los diálogos de productivos y descartó agresiones previas a las urnas, Baqai advirtió que cualquier agresión armada contra Teherán recibirá una respuesta “potente, inmediata y global”, supeditando la estabilidad regional al levantamiento definitivo de las restricciones comerciales.

