Jujuy tiene 14.000 trabajadores rurales registrados y estiman que otros 7.000 aún están en la informalidad
En el marco de un homenaje realizado la semana pasada en la Legislatura de Jujuy por el Día del Trabajo Rural, Juan Carlos, delegado provincial del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE), se refirió a la situación laboral del sector y a los desafíos para avanzar en la formalización de los trabajadores del campo. Según precisó, actualmente hay cerca de 14.000 empleados rurales registrados en la provincia, mientras que estimó que otros 6.000 o 7.000 todavía necesitan regularizar su situación.
Durante el reconocimiento, el delegado destacó la importancia de valorar la tarea de quienes trabajan en el campo y contribuyen a la producción nacional. Para nosotros es importantísimo poder valorar este día y ese esfuerzo que hacen los trabajadores rurales. El trabajador es el que, con el sudor de su frente, le pone el hombro todos los días para lograr que el campo salga adelante, expresó.
Al analizar la situación de la registración laboral en Jujuy, explicó que el tabaco concentra una parte importante de los trabajadores formalizados. Sin embargo, advirtió que existen otras actividades donde la informalidad continúa siendo elevada, especialmente en la producción hortícola. Lo que buscamos es la regularización laboral. En Jujuy, la mayoría de los trabajadores rurales que están registrados están vinculados al tabaco, señaló.
En ese sentido, indicó que uno de los principales desafíos es lograr que los productores también se incorporen a la formalidad, ya que en algunos casos la falta de registración de las unidades productivas repercute directamente en las condiciones laborales de sus empleados. Para avanzar, explicó que trabajan de manera articulada con el Gobierno provincial, el Ministerio de Trabajo y otras áreas, además de realizar fiscalizaciones aleatorias en distintas fincas y producciones.
Por otra parte, Juan Carlos destacó que, mientras el tabaco y la caña de azúcar mantienen su actividad, otras producciones comienzan a ganar protagonismo. Entre ellas mencionó el crecimiento de los viñedos en la Quebrada, una actividad que abre nuevas posibilidades laborales. Frente a estos cambios, consideró fundamental que los trabajadores accedan a capacitación continua y puedan adaptarse a las nuevas demandas productivas.
Finalmente, el delegado sostuvo que la formalización requiere un trabajo sostenido tanto con los empleadores como con los trabajadores. Aunque reconoció que no cuentan con cifras precisas sobre la informalidad, estimó que entre 6.000 y 7.000 personas podrían sumarse a los registros. El objetivo, afirmó, es ampliar la cobertura laboral y garantizar que cada vez más trabajadores rurales de Jujuy desarrollen sus tareas bajo condiciones formales.

