La
7 Minutos de Lectura

La “batalla” por el estrecho de Ormuz: caos, ataques y cruce de acusaciones entre Estados Unidos e Irán

La operación militar de Estados Unidos para “guiar” barcos petroleros de países “neutrales” atrapados en el Estrecho de Ormuz comenzó este lunes con un verdadero caos en esa vía clave para el suministro global, con ataques cruzados estadounidenses e iraníes a barcos y refinerías que quedaron en llamas, colocando en máximo riesgo a la tregua anunciada a principios de abril entre Washington y Teherán y atizando la retórica incendiaria del presidente Donald Trump, que amenazó con borrar a Irán “de la faz de la Tierra”.

El alto el fuego en Oriente Medio pareció quedar en un limbo ya que los Emiratos Árabes Unidos y Omán denunciaron que fueron atacados con drones por Irán, mientras que el ejército estadounidense afirmó que había destruido seis barcos militares iraníes y que Irán había disparado contra barcos de Estados Unidos en el Estrecho de Ormuz, en el marco del operativo anunciado por Trump para “liberar” el atasco de buques en ese paso crucial en el Golfo.

Las autoridades de los Emiratos culparon a Irán de un ataque con dron que provocó un incendio en la Zona de la Industria Petrolera de Fujairah, la mayor zona de almacenamiento de petróleo del país, en la primera ofensiva de este tipo desde que se alcanzó un alto el fuego a principios de abril.

En la vecina Omán, dos personas resultaron heridas en un ataque en Bukha, cerca del territorio emiratí, según una agencia estatal de noticias omaní que no identificó al culpable.

El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central militar de EE.UU., dijo que buques de guerra estadounidenses derribaron misiles de crucero y drones que Irán disparó contra los barcos y buques comerciales que la Marina guiaba a través del Estrecho de Ormuz en el primer día del llamado “Proyecto Libertad” que Trump anunció el domingo, una ofensiva para desactivar el atasco de cerca de 2.000 barcos con 20.000 tripulantes que están atrapados en el Estrecho sin poder salir.

El Comando informó también que helicópteros del Ejército destruyeron seis lanchas rápidas militares iraníes que amenazaban a los barcos en el estrecho y que al menos dos barcos mercantes, que navegaban bajo bandera estadounidense, cruzaron el estrecho gracias al operativo. Pero Irán lo negó.

En una guerra de declaraciones, el propio Trump dijo que Irán había “lanzado algunos ataques a naciones no relacionadas” con la guerra, incluido un buque de carga surcoreano. Agregó que más allá de eso no hubo “daños al atravesar el estrecho”.

precio-petroleo-ormuz

Desde que comenzó la guerra el 28 de febrero, Irán cerró el estrecho, por donde circula el 20% del crudo mundial, buena parte del gas y componentes clave como helio y fertilizantes. Algunos buques podían salir previo pago de peaje a Teherán, pero otros permanecieron esperando que se liberara el paso. Luego de que Irán se negara a abrir el estrecho tras la tregua, Trump decidió bloquear el ingreso y egreso con buques estadounidenses para presionar a Irán.

Pero este domingo el jefe de la Casa Blanca, preocupado por la suba de combustible en Estados Unidos, dijo que liberaría a los barcos de países “neutrales”, sin especificar cuáles, y justificó su ofensiva por cuestiones “humanitarias”. “Solo se pretende liberar a personas, empresas y países que no han hecho absolutamente nada malo y son víctimas de las circunstancias. Este es un gesto humanitario”, dijo.

Y advirtió que si alguien interfería en esa “liberación”, sería tratado “con contundencia. “Muchos de estos barcos están quedándose sin comida y con todo lo necesario para que las tripulaciones a gran escala puedan mantenerse a bordo de forma sana y sanitaria. Creo que eso ayudaría mucho a mostrar buena voluntad en nombre de todos aquellos que han estado luchando tan intensamente durante los últimos meses. Si, de alguna manera, se interfiere este proceso humanitario, esa interferencia tendrá que ser tratada con contundencia”, dijo.

Para este operativo, el Pentágono informó que movilizó “destructores dotados con misiles guiados, más de un centenar de aviones desde aire y tierra, plataformas no tripuladas de multidominio y 15.000 soldados”.

Irán reafirmó que sigue controlando la vía clave: “Hemos reiterado que la seguridad del estrecho de Ormuz está en nuestras manos y que el paso seguro de los buques debe coordinarse con las Fuerzas Armadas de Irán”, subrayó el mando unificado iraní a buques comerciales y petroleros. “Advertimos que cualquier fuerza armada extranjera, especialmente el agresivo ejército estadounidense, será atacada si pretende acercarse e ingresar al estrecho de Ormuz”.

Horas antes, el portavoz del ministerio de Exteriores, Ismail Baghaei, presentaba a su país como el garante de la seguridad y estabilidad de Ormuz. “Los dirigentes estadounidenses deben entender que el lenguaje de la amenaza y la fuerza no funciona contra el pueblo iraní, y que repetir los errores del pasado solo los hundirá más en su propio pantano, tanto en la región como en la comunidad internacional”, aseguró.

Buques en el Estrecho de Ormuz cerca de Bandar Abbas, Irán. Foto Reuters

Trump continuó la escalada verbal y dijo en una entrevista televisiva que Irán será “borrado de la faz de la Tierra” si mantiene sus ataques. “Tenemos más armas y municiones, y de una calidad muy superior a la que teníamos antes”, aseguró el presidente.

“Tenemos el mejor equipamiento. Tenemos material por todo el mundo. Tenemos bases por todo el mundo; todas ellas están abastecidas de equipamiento. Podemos utilizar todo ese material, y lo haremos, si es necesario”, agregó.

En tanto, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo en una entrevista en Fox News que los iraníes “Son una banda de piratas”. Y agregó que “están intentando impedir la libertad de navegación a través del estrecho de Ormuz. Y Estados Unidos está restableciendo ese paso. Se trata de un esfuerzo humanitario”, afirmó Bessent.

Reabrir el estrecho ha sido un tema crucial en las semanas de negociaciones entre Irán y Estados Unidos desde que acordaron un alto el fuego, que en gran medida detuvo los combates. Ambas partes intercambiaron varias propuestas y mantuvieron conversaciones cara a cara en Pakistán, pero no han logrado salvar diferencias considerables en cuestiones clave, incluido el programa nuclear iraní. Para complicar aún más las cosas, Irán insiste en utilizar su control sobre el estrecho como presión para exigir la descongelación de activos y reparaciones de guerra.

Estados Unidos, en tanto quiere la reapertura inmediata del estrecho para intentar que baje el precio de combustible en los surtidores estadounidenses y otorgue cierto alivio a Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor