La familia de Tomás Sotero Alancay celebró su cumpleaños a un mes de su muerte: “Yo sé que mi hijito debe andar por ahí también corriendo, disfrutando”
Hoy, 5 de mayo, en la plaza principal de La Merced, se llevó a cabo un emotivo homenaje a Tomás Sotero Alancay, el niño de 5 años que perdió la vida el 5 de abril tras ser atropellado por una camioneta mientras circulaba en bicicleta junto a su madre. La jornada, llena de emociones, fue una celebración a la memoria del pequeño y un momento para que toda la comunidad de La Merced se uniera al dolor de los padres, Pablo y Ramona.
Pablo, el padre de Tomás, abrió la jornada con una conmovedora declaración: “Sé que mi hijito debe estar corriendo con ellos también, disfrutando como siempre quiso”. Esta frase, que resume el espíritu del evento, reflejó el amor inmenso de un padre que decidió cumplir con el deseo de su hijo de celebrar su cumpleañoso. En sus palabras se percibía el profundo dolor de la pérdida, pero también la esperanza de que, de alguna manera, Tomás estaba presente en el festejo. Tras algunas complicaciones por los permisos policiales para el corte de ruta, Pablo llevó adelante la celebración, convencido de que lo hacía en honor a su hijo.
Durante el evento, Pablo relató cómo, con su esposa Ramona, habían preparado los detalles del festejo desde hace semanas. “Tomás se levantaba todos los días preguntándonos ‘¿cuánto falta para mi cumpleaños?’ y contábamos los días hasta hoy”, recordó Pablo entre lágrimas. El festejo en la plaza no solo contó con la participación de los niños del pueblo, sino que se convirtió en un acto de amor y resistencia ante la tragedia.
A pesar de las dificultades, los padres se mostraron agradecidos por el apoyo de los vecinos y la comunidad. Ramona, la madre de Tomás, también expresó su profundo agradecimiento: “Estoy muy emocionada por el cariño de la gente. Este cumpleaños lo hacemos grande como él lo quería”. Con un gesto lleno de gratitud, agradeció a quienes trajeron golosinas, pastaflora y otros alimentos para que el evento fuera aún más especial para los pequeños que se acercaron.
El dolor, aunque presente, se vio mitigado por el cariño de la comunidad. Los padres de Tomás no solo se dedicaron a organizar este festejo en su honor, sino que también aprovecharon la oportunidad para reclamar justicia por la muerte de su hijo. Pablo hizo referencia al proceso judicial en curso, destacando que el detenido por el accidente, Miguel Plaza, recibió prisión preventiva tras una audiencia donde se rechazó su pedido de prisión domiciliaria. “Eso lo dejamos en manos de la justicia. Nosotros estamos ahí, día a día, esperando que se haga lo correcto”, expresó Pablo, con la firme convicción de que, aunque la justicia avanza lentamente, no se detendrán en su lucha por la verdad.
A lo largo de la tarde, el evento continuará con una misa, seguida por una marcha por justicia, en la que se sumaron vecinos, amigos y conocidos. El sentimiento común entre todos los presentes era la necesidad de que la justicia se haga realidad y que la memoria de Tomás no se apague.

