La Justicia española envió a juicio a Begoña Gómez y le prohibió salir del país
La Justicia española dispuso que Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, sea sometida a juicio por presuntos delitos de corrupción, tráfico de influencias, malversación y apropiación indebida de fondos.
La decisión fue adoptada por el juez instructor Juan Carlos Peinado, quien además ordenó el retiro del pasaporte de Gómez y estableció como medida cautelar la obligación de comparecer ante las autoridades dos veces al mes mientras continúe el proceso judicial.
Según la resolución, también se notificará a los puestos fronterizos y aeropuertos civiles y militares para garantizar el cumplimiento de la prohibición de salida del territorio español.
La causa se centra en la creación y gestión de una cátedra vinculada a la Universidad Complutense de Madrid, codirigida por Gómez. La investigación analiza un presunto uso de recursos públicos y de contactos institucionales para promover intereses privados.
En resoluciones anteriores, el magistrado había considerado que existían indicios para imputar a la esposa del jefe del Gobierno por presuntos delitos de malversación, tráfico de influencias, corrupción y apropiación indebida.
La defensa de Gómez rechazó las acusaciones y confirmó que apelará tanto las medidas cautelares como la decisión judicial que la envía a juicio. Por su parte, Pedro Sánchez reiteró públicamente su respaldo a su esposa y negó la existencia de irregularidades.
El caso se suma a una serie de investigaciones que involucran a personas cercanas al entorno político y familiar del mandatario español, incrementando la presión sobre un gobierno que se sostiene en minoría parlamentaria y enfrenta permanentes cuestionamientos de la oposición.
Desde el Ejecutivo sostienen que las denuncias forman parte de una estrategia política impulsada por sectores opositores para desgastar al Gobierno. En tanto, los partidos de derecha volvieron a reclamar la convocatoria anticipada de elecciones.
La situación representa uno de los desafíos más complejos para Pedro Sánchez desde su llegada al poder en 2018 y agrega un nuevo capítulo a la creciente tensión política que atraviesa España.

