La parroquia de Km 5 prepara una peña y nuevos espacios de encuentro por sus 57 años
La comunidad de Nuestra Señora del Valle celebrará el aniversario con distintas propuestas abiertas a los vecinos. Habrá una peña folclórica el 20 de septiembre, una corrida y caminata en octubre, encuentros con adultos mayores y jóvenes, y un nuevo espacio comunitario denominado “Blablazo”.
La Parroquia Nuestra Señora del Valle de Km 5 se prepara para celebrar sus 57 años de presencia en la comunidad con una serie de actividades destinadas a fortalecer los vínculos entre los vecinos y generar espacios de encuentro.
El aniversario se conmemorará el próximo 19 de septiembre y, en ese marco, la parroquia comenzó a organizar distintas propuestas para compartir con la comunidad. En diálogo con Crónica, el padre Jacob destacó la importancia de celebrar no solamente la trayectoria de la institución religiosa, sino también su vínculo con las distintas generaciones que han formado parte de ella.
“Este 19 de septiembre cumple 57 años de presencia aquí en nuestro barrio. Estamos organizando distintas actividades para promover el encuentro entre los vecinos y vivir esta experiencia hermosa de interactuar entre todos”, explicó.
Entre las primeras propuestas anunciadas se encuentra una peña folclórica prevista para el 20 de septiembre, mientras que todavía resta confirmar el lugar y el horario. La celebración continuará durante octubre con una propuesta deportiva abierta a la comunidad: una corrida y caminata prevista para el 4 de octubre, que se desarrollará bajo la iniciativa “Camino a Crónica”.
La agenda también contempla actividades destinadas a los adultos mayores y encuentros con jóvenes, que incluirán charlas y distintas propuestas de participación comunitaria. “Tenemos distintas actividades con los adultos mayores y también algún encuentro con los jóvenes, con algunas charlas. Todo en el marco del aniversario de la parroquia”, señaló el sacerdote.
Una comunidad que busca volver a encontrarse
Más allá de las celebraciones por el aniversario, desde la parroquia remarcaron que las actividades responden a una necesidad que vienen observando entre los vecinos: recuperar espacios de escucha, acompañamiento y encuentro.
El padre Jacob explicó que la Iglesia atraviesa actualmente un proceso de escucha de las distintas realidades de las comunidades, lo que permitió identificar situaciones vinculadas a la soledad, las dificultades económicas y los problemas familiares y afectivos. “Se escucha mucho la necesidad de encuentro, la necesidad de escucha, de acompañamiento. Mucha gente sola, mucha gente superada por situaciones económicas, pero también situaciones familiares y afectivas”, sostuvo a nuestro equipo.
En ese sentido, también señaló que existen personas que atraviesan situaciones de fragilidad emocional y mental y que, frente a ese escenario, la parroquia busca generar espacios donde puedan sentirse acompañadas. “Hemos percibido que cuando generamos este momento de encuentro, la gente se va muy aliviada y se genera un vínculo tan lindo que después se puede acompañar”, expresó a nuestro equipo.
Para el sacerdote, ese acompañamiento no depende únicamente de la figura religiosa, sino que también puede construirse desde la propia comunidad. “Estoy viendo cómo la comunidad se va sumando a este acompañamiento, a estos vínculos, y se van fortaleciendo los vínculos en nuestra comunidad”, afirmó.
“Blablazo”, un nuevo espacio para compartir
En línea con ese objetivo, la parroquia pondrá en marcha la próxima semana un nuevo espacio comunitario denominado “Blablazo”, que funcionará los miércoles a las 11.
La propuesta estará abierta a los vecinos y tendrá como eje central la posibilidad de encontrarse, conversar, escuchar y ser escuchados, con una orientación que acompañará cada encuentro. “Los miércoles a las 11 vamos a tener un encuentro que se llama Blablazo, donde los vecinos van a tener la oportunidad de venir a compartir”, contó Jacob.
La iniciativa busca que quienes participen puedan disponer de un momento de encuentro y diálogo y, además, generar vínculos que puedan sostenerse en el tiempo.
La intención es que una vez al mes ese espacio tenga además una modalidad más festiva, incorporando actividades como música, baile y canto. “Queremos compartir un momento de escucha, de encuentro, de escuchar, ser escuchados, y que una vez al mes también podamos tener un encuentro un poquito más festivo, en el sentido de que podamos bailar, cantar y hacer alguna cosa más que ayude a que el vínculo se fortalezca”, explicó.

