La Unión Europea prepara restricciones al uso de redes sociales para menores de edad
La Unión Europea está a punto de revelar un plan para limitar el uso de redes sociales en menores. Entre la protección de la salud mental y las críticas por la privacidad, Bruselas busca implementar un estricto control de edad.
La Unión Europea presentará la próxima semana ante el Parlamento Europeo una propuesta para restringir el acceso de menores de edad a las redes sociales, buscando mitigar los efectos negativos en su salud mental mediante controles de edad obligatorios.
Nuevas restricciones en el horizonte
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expondrá un plan que contempla limitar el uso de plataformas digitales a menores de 13 o 15 años, siguiendo una tendencia global iniciada por Australia en diciembre de 2025.
Esta medida, que cuenta con el respaldo de estados como Dinamarca y Grecia, busca frenar el impacto perjudicial que los diseños adictivos de aplicaciones como Instagram o TikTok generan en los jóvenes.
Voces críticas contra la medida
El anuncio ha generado un fuerte rechazo en sectores de la sociedad civil. Christian Cirhigiri, representante del Centro para la Democracia y la Tecnología (CDT) Europa, advirtió que estas restricciones “violarían sus derechos a la libertad de expresión y al acceso a la información”.
En la misma línea, la ministra digital de Estonia, Liisa-Ly Pakosta, enfatizó que el enfoque debería centrarse en la responsabilidad corporativa: “Es muy difícil comprender moralmente por qué debería prohibirse el acceso a la información; las plataformas deberían cambiar”, sentenció.
Desafíos en la verificación de identidad
Para garantizar el cumplimiento, Bruselas propone una aplicación de verificación de edad basada en la “prueba de conocimiento cero”, que confirmaría la mayoría de edad sin revelar datos personales. No obstante, la seguridad del sistema ha sido cuestionada tras reportes de expertos como Paul Moore, quien aseguró haber vulnerado el prototipo en repetidas ocasiones.
Mientras la UE insiste en que el sistema preserva la privacidad, organizaciones como EDRi (European Digital Rights) advierten que el problema de fondo sigue siendo la falta de un entorno seguro frente a depredadores y estafadores, más allá de la edad del usuario.
Redactado con información de Infobae

