“No fue un accidente, fue un asesinato brutal”: piden agravar la imputación en el juicio por María José Cabrera, madre de cinco hijos
El caso de María José Cabrera, la mujer de 36 años que murió tras ser atropellada de manera brutal en Campo Quijano, vuelve a ocupar el centro de la escena judicial y social. A más de un año del hecho, y tras un extenso período de incertidumbre, la causa avanza finalmente hacia el juicio oral y público, previsto para el próximo 5 de mayo.
El crimen ocurrió en la madrugada del 3 de diciembre de 2023, a la salida del boliche “Mágico”, sobre la ruta provincial 36. Según la investigación, una discusión dentro del local derivó en una persecución que terminó de la peor manera: Cabrera fue embestida por un vehículo y abandonada gravemente herida.
La mecánica del horror: “Le pasaron el auto dos veces”
De acuerdo con los testimonios incorporados a la causa y el relato de los familiares, la secuencia fue particularmente violenta. La víctima fue atropellada, levantada sobre el capó, cayó al suelo y, lejos de detenerse, el vehículo retrocedió para volver a avanzar, pasando nuevamente sobre su cuerpo.
“Le pasaron dos veces el auto por encima. La destrozaron”, afirmó Alicia Zárate, hermana de la víctima, en un testimonio cargado de dolor.
Tras el ataque, Cabrera fue trasladada en estado crítico al hospital San Bernardo, donde permaneció internada durante más de dos semanas. Finalmente, falleció el 20 de diciembre de 2023 a causa de un shock séptico derivado de los múltiples traumatismos.
Cambio de abogado y nuevo impulso a la causa
Durante meses, la investigación estuvo marcada por la falta de avances, lo que generó un fuerte malestar en la familia. Ante este escenario, decidieron cambiar de representación legal. Inicialmente, la causa era acompañada por el abogado Santiago Pedroza, pero, ante la disconformidad por el desarrollo del proceso, resolvieron designar a un nuevo patrocinante.
El abogado Martín Torres asumió recientemente como querellante y ya introdujo una nueva estrategia jurídica.
“Fui designado para llevar adelante la querella y, tras analizar el expediente y las pruebas, entendemos que este caso no puede quedar como homicidio simple”, explicó a El Tribuno.
Torres confirmó que el juicio oral comenzará el 5 de mayo y destacó que se trata de una instancia clave luego de la suspensión de una audiencia anterior, prevista para julio de 2025, que no se concretó tras la excusación de un fiscal por vínculos con los imputados.
La clave del juicio: el pedido de homicidio agravado
Uno de los ejes centrales que planteará la querella será el cambio de carátula. Actualmente, la causa está tipificada como homicidio simple, pero el nuevo abogado sostiene que los elementos probatorios permiten avanzar hacia una figura más grave.
“Estamos ante un homicidio agravado por alevosía. La mecánica del hecho demuestra que hubo intención de matar, aprovechándose de la indefensión de la víctima”, afirmó Torres.
Según explicó, el hecho de que la víctima estuviera en el suelo y que el conductor haya realizado una maniobra de retroceso para volver a atropellarla configura un accionar “a traición y sobre seguro”, contemplado en el artículo 80 del Código Penal.
Sospechas, demoras y cuestionamientos a la Justicia
El desarrollo de la causa también estuvo atravesado por situaciones que generaron sospechas. Uno de los episodios más relevantes fue la inhibición del fiscal Santiago López Soto, quien se apartó del caso al reconocer vínculos con los imputados.
Actualmente, interviene la fiscal Luján Sodero Calvet, de la unidad especializada en femicidios, lo que representa un cambio significativo en la conducción del proceso.
Sin embargo, la familia insiste en que hubo demoras injustificadas y falta de respuestas. “Sentimos abandono. No se actuó con la urgencia que este caso requería”, señalaron.
“Nuestra vida se partió”: el dolor de la familia
En diálogo con El Tribuno, Alicia Zárate, hermana de la victima expone con crudeza el impacto del crimen: “Desde el día que la asesinaron, nuestra vida se partió. Saber cómo sufrió es algo que no vamos a superar nunca”.
La familia no solo enfrenta el duelo, sino también la responsabilidad de sostener a los cinco hijos de la víctima. “Estamos de pie por ellos, pero con el corazón roto”, expresó.
Además, remarcó la necesidad de que el caso sea juzgado con la gravedad que corresponde: “No podemos permitir que esto quede como un homicidio simple. Fue algo cruel, premeditado”.
Reclamo de perpetua y figura de femicidio
Los familiares exigen penas máximas para todos los implicados. Según sostienen, en el vehículo iban cinco personas y todas deben ser juzgadas.
“Queremos perpetua para todos. Que sea una condena ejemplar. Esto no fue un accidente”, insistió Zárate.
También reclaman que el caso sea encuadrado como femicidio, al considerar que se trató de una violencia extrema contra una mujer en un contexto que debe ser analizado con perspectiva de género.
Movilización social: marchas en la previa del juicio
En paralelo al avance judicial, la familia organiza una serie de marchas para visibilizar el caso y exigir justicia. Las convocatorias están previstas para los días 3, 4 y 5 de mayo, coincidiendo esta última con el inicio del juicio.
“Necesitamos que toda la comunidad nos acompañe. Que se escuche nuestro pedido de justicia y que esto no vuelva a pasar”, convocó la hermana de la víctima.
El reclamo apunta no solo a las autoridades judiciales, sino también a la sociedad en su conjunto. “Puede haber otra María si esto queda impune”, advirtió.
Una causa que interpela a toda la comunidad
El caso de María José Cabrera dejó una marca profunda en Campo Quijano y en toda la provincia. No solo por la brutalidad del hecho, sino por lo que representa: una madre de cinco hijos cuya vida fue arrebatada en circunstancias extremas.
Con el inicio del juicio cada vez más cerca, la expectativa de la familia es clara: “Queremos creer que hay justicia. Que no nos van a dejar solos”.
El 5 de mayo será el primer paso para intentar responder a esa demanda.

