“No podemos ganar”: por qué el Colegio Nacional Buenos Aires prohibió los celulares en las aulas y cómo se vive la medida a una semana de su implementación
Frente a un escenario de dispersión constante y dependencia tecnológica que jaqueaba la dinámica pedagógica cotidiana, el emblemático Colegio Nacional Buenos Aires decidió dar un paso decisivo al prohibir de forma terminante el uso de teléfonos celulares dentro de los salones de clase. Con la convicción de que los docentes competían en desventaja frente a las pantallas, la conducción institucional impulsó esta restricción orientada a devolverle centralidad al vínculo educativo tradicional y a la concentración de los alumnos.
A una semana de haberse puesto en marcha la normativa, la medida genera reacciones mixtas en el interior de la comunidad escolar. Mientras algunos sectores estudiantiles expresan reparos ante la limitación, las autoridades destacan un impacto positivo en la socialización cara a cara y en la disminución de la fatiga cognitiva. Esta decisión se alinea con un debate más amplio que atraviesa a los colegios de todo el país sobre los límites necesarios frente al consumo digital compulsivo en la etapa escolar.

