“Propofest”: un anestesiólogo dijo que las jeringas eran para su perro enfermo y la Justicia investiga el desvío de fármacos
La causa conocida como “Propofest”, que investiga el presunto desvío y uso irregular de anestésicos en ámbitos privados, sumó un nuevo capítulo tras la declaración del anestesiólogo Hernán Boveri, quien está procesado por administración fraudulenta.
Durante su indagatoria, el médico sostuvo que las jeringas y parte del material médico secuestrado en su domicilio no estaban destinados al uso humano, sino que eran para “uso veterinario”, vinculados —según su versión— al tratamiento de su perro enfermo. La explicación forma parte de su estrategia de defensa dentro de la investigación judicial.
Los elementos fueron hallados en distintos allanamientos realizados en el marco de la causa, donde también se incautaron ampollas, insumos hospitalarios y dispositivos electrónicos. Para los investigadores, la presencia de estos materiales fuera del ámbito clínico es uno de los principales puntos a esclarecer.
La investigación se inició a partir de la muerte de otro anestesiólogo por sobredosis, un hecho que destapó una presunta red de desvío de medicamentos del sistema de salud hacia consumos en contextos privados conocidos como “Propofest”.
Entre las sustancias bajo análisis se encuentran fármacos como el propofol y el fentanilo, de uso estrictamente hospitalario y con circulación altamente restringida, lo que refuerza las sospechas sobre su origen y posible circuito ilegal.
La Justicia avanza ahora en el análisis de peritajes sobre teléfonos celulares y otras pruebas clave, mientras evalúa las declaraciones de los imputados para determinar responsabilidades dentro de la causa.

