Rescataron a una cría de oso hormiguero en Jujuy y un peluche se convirtió en su refugio durante la recuperación
El pequeño ejemplar fue encontrado solo en Ledesma y trasladado a Corrientes para iniciar un proceso de rehabilitación. El uso de un peluche ayuda a disminuir el estrés y aumenta sus posibilidades de regresar a la vida silvestre.
JUJUY.- Una tierna historia de rescate y conservación conmovió en los últimos días a miles de personas en las redes sociales. Una cría de oso hormiguero gigante (Myrmecophaga tridactyla), hallada sola en el departamento jujeño de Ledesma, inició un proceso de recuperación especializado en Corrientes y encontró un inesperado compañero: un peluche blanco del que prácticamente no se separa.
El animal fue rescatado por el equipo de Fauna Silvestre del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Jujuy, que le brindó los primeros cuidados antes de trasladarlo a la provincia de Corrientes. Allí quedó bajo la atención de la Fundación Rewilding Argentina, organización reconocida por sus programas de recuperación y reintroducción de especies nativas.
¿Por qué abraza un peluche?
La imagen del pequeño oso hormiguero aferrado al muñeco despertó la emoción de miles de usuarios, pero detrás de esa escena existe una explicación científica.
Durante los primeros meses de vida, las crías de esta especie permanecen sobre el lomo de su madre casi de forma permanente. Ese contacto les proporciona calor, protección y seguridad. Al quedar huérfanos o separados de ella, los especialistas utilizan peluches y otros elementos de apoyo para reducir el estrés y recrear parcialmente esa sensación de contención.
Los cuidadores explicaron que el pequeño duerme abrazado al peluche y permanece junto a él durante gran parte del día, una estrategia que favorece su bienestar mientras recibe alimentación, controles veterinarios y el resto de los cuidados necesarios para crecer.

Un largo camino hacia la libertad
El objetivo del programa es que, una vez completadas las etapas de rehabilitación, cuarentena sanitaria y adaptación, el ejemplar pueda regresar a su ambiente natural.
Durante este proceso, los especialistas procuran minimizar el contacto con las personas para evitar que el animal se habitúe a la presencia humana, algo fundamental para aumentar sus posibilidades de supervivencia cuando sea liberado.
Una especie clave para los ecosistemas
El oso hormiguero gigante, también conocido como yurumí, es uno de los mamíferos más emblemáticos de Sudamérica. Puede superar los dos metros de longitud, alimentarse de miles de hormigas y termitas por día y desempeña un papel esencial en el equilibrio de los ecosistemas.
En Argentina, la especie enfrenta amenazas como la pérdida de hábitat, los incendios forestales, los atropellamientos en rutas y la caza furtiva, por lo que distintos organismos impulsan programas de conservación y rescate.
El trabajo de Rewilding Argentina
La Fundación Rewilding Argentina desarrolla desde hace años proyectos para recuperar especies nativas y restaurar ecosistemas. Uno de sus programas más exitosos fue la reintroducción del oso hormiguero gigante en los Esteros del Iberá, en Corrientes, donde la especie había desaparecido décadas atrás.
Gracias a ese trabajo conjunto con organismos científicos y gubernamentales, hoy viven nuevamente cientos de ejemplares en libertad y ya nacieron numerosas crías en estado silvestre.
La historia del pequeño rescatado en Jujuy recordó inevitablemente el caso de Punch, el monito japonés que meses atrás emocionó al mundo al encontrar consuelo abrazando un peluche tras ser rechazado por su madre. Ahora, este oso hormiguero volvió a demostrar cómo un simple objeto puede convertirse en una herramienta fundamental para la recuperación de animales silvestres que algún día volverán a vivir en libertad.

