Sacar las armas de la calle, el principal desafío del nuevo jefe de la Unidad Regional
En el primer día en el cargo, Cristian Mulero aseguró a Crónica que mantendrá la misma impronta de trabajo preventivo y garantizó “esfuerzo y sacrificio” para llevar tranquilidad a los vecinos.
El Comisario Mayor Cristian Mulero asumió formalmente al frente de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, un rol que definió como una “gran responsabilidad”, pero también como un reconocimiento a su trayectoria institucional.
En sus primeras declaraciones a Crónica, el jefe policial trazó las prioridades de su gestión, analizó la compleja realidad demográfica de la ciudad y detalló las estrategias operativas para combatir el delito y la violencia urbana.
“En un primer momento, lo que corresponde es un agradecimiento a la Jefatura de Policía y al Ministro por la confianza y el reconocimiento a una trayectoria; son años de trabajo y esfuerzo que se vieron premiados”, expresó Mulero, quien destacó que le toca comandar un área clave de la provincia.
Para este desafío, el comisario confirmó la continuidad de una línea de trabajo: “Hemos formado un equipo con el que ya veníamos desempeñándonos junto al comisario general Cocha, el resto de las dependencias y algunos jefes de comisaría que se incorporaron este año. La impronta va a ser la misma, con el mismo perfil, que es algo que nos encomendó la Jefatura”.

Complejidad demográfica y prevención en los barrios
Al ser consultado sobre el diagnóstico actual de Comodoro Rivadavia y los sectores que requieren mayor presencia preventiva, Mulero fue categórico respecto al impacto del crecimiento de la urbe petrolera. “Siempre lo hemos dicho: Comodoro es la ciudad más importante y con más crecimiento demográfico de la provincia. Eso implica que este crecimiento traiga aparejado un montón de complejidades que tienen que ver con la seguridad”, explicó a nuestro equipo.
El Jefe de la Unidad Regional diferenció la realidad de los sectores periféricos y vulnerables, llevando un mensaje de respaldo a la comunidad trabajadora: “Tenemos barrios vulnerables y sectores donde hay gente que vive dedicada al ambiente delictual, que suelen ser, por suerte, los menos, porque hay mucha gente honesta y trabajadora en los barrios. Nosotros tenemos que pelear y garantizar que esa gente honesta se sienta cada día un poco más segura y acompañada por la policía”.

Desarmar la violencia: el objetivo principal
Uno de los ejes más críticos de la gestión que inicia estará puesto en la pacificación y el secuestro de elementos utilizados para delinquir. “Los desafíos son bajar el índice de violencia que tiene la ciudad. Es una realidad, nosotros la conocemos, nos preocupa y nos ocupa”, enfatizó el momisario mayor.
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En ese sentido, adelantó que se planifican dinámicas diarias para retirar armamento de la vía pública: “Día a día estamos pensando nuevas estrategias para tratar de sacar de circulación la mayor cantidad de armas posibles. Todos los días se están haciendo diligencias por parte de la División de Investigaciones y se están secuestrando armas de fuego. Lo que garantizamos es el trabajo constante”.
Recursos logísticos y humanos
Respecto a la disponibilidad de patrulleros, infraestructura en las dependencias de las zonas más alejadas y personal disponible, Mulero reconoció que la optimización de recursos es una demanda permanente de todos los sectores, pero valoró las gestiones en curso.
“Nosotros tenemos los recursos que están a la vista. Todos queremos tener una mayor cantidad; no solo yo, sino los jefes de comisaría quieren tener más patrulleros y más personal. Estamos trabajando en eso; tanto la Jefatura como el Ministro se están ocupando de darnos las herramientas para continuar trabajando”, concluyó, ratificando el compromiso de “esfuerzo y sacrificio” para la ciudad.

