Salud pública en jaque: recortes, deuda y pico de casos respiratorios
Con hospitales exigidos por un pico de enfermedades respiratorias, niños en estado crítico y un sistema tensionado por la falta de recursos, la salud pública en Salta atraviesa un momento delicado. El ministro de Salud de la Provincia de Salta, Federico Mangione, advirtió sobre el impacto de los recortes nacionales, la deuda de las obras sociales y la baja cobertura de vacunación, en un escenario que combina presión sanitaria y crisis económica.
“Está compleja la situación en toda la provincia con problemas respiratorios, sobre todo en los chicos. Nos llama mucho la atención que la gran cantidad de esos chicos que están en el respirador no están vacunados”, afirmó Mangione a Radio Salta, y remarcó que las complicaciones “son gravísimas”.
En ese sentido, dejó una de las advertencias más duras: “el problema más grande que tenemos es que los chicos se mueren o quedan con patologías crónicas”.
Y precisó que el hospital público Materno Infantil “está trabajando casi en más del 85% o casi el 90% de patologías respiratorias”. Pero el cuadro no se limita a la Capital.
“No es solo el Materno Infantil: estoy con los gerentes de hospitales de Orán, Embarcación, Tartagal, Joaquín V. González, Metán y Rosario y todos están sufriendo lo mismo; nadie se salva. Por eso pedimos a la población que se vacune y refuerce la prevención, que es lo que a nosotros nos ayuda porque no solo se trata de lo económico, sino en el desarrollo y el desenlace que tiene este tipo de patología”, hizo hincapié.
El ministro insistió en la necesidad de reforzar la prevención, especialmente en menores de cinco años, donde detectan mayor incumplimiento de los esquemas.
“Les pido por favor a los padres que tomen conciencia y hagan vacunar a los chicos”, expresó, y aclaró que “las vacunas son seguras, se usaron siempre, no faltan”, atribuyendo la situación en gran medida a una “omisión de los padres” ya que constantemente Salud Pública hace publicidades alentando la vacunación infantil.
Y advirtió que el problema no se limita a la gripe. También mencionó un gran crecimiento de pacientes con HIV, tuberculosis, sífilis y enfermedades de transmisión sexual.
“Estamos trabajando sin descansar, tratando de educar a los chicos para que comiencen a cuidarse. Es complejo lo que se esta viviendo. Soy un convencido de que si nosotros logramos entrar en cada hogar y decirles qué ventajas tiene la prevención, tendríamos un tipo de salud totalmente diferente”, alertó.
A la presión sanitaria se suma el frente económico. El ministro aseguró que las obras sociales mantienen importantes deudas con el sistema público.
“No están pagando nada. Ya hemos terminado de reglamentar la Ley y dentro de poco vamos actuar con facturación y el grupo de abogados para hacer la intimación. Ya tenemos la libertad de trabar embargo a todas las obras sociales y que nos paguen”, sostuvo.
Y ejemplificó: “Si yo digo cuánto me debe Osprera: más de 5 mil millones y no había forma, aunque ahora ya tuve una aproximación. Me llamaron y están dispuestos a tratar de arreglar. Voy a seguir insistiendo hasta que me paguen. El sistema nuestro necesita la plata”, sostuvo.
El cuadro se agrava aún más con las decisiones del Gobierno nacional que impactan de manera directa. Recientemente el presidente Javier Milei modificó el Presupuesto 2026 con un recorte de casi 2,5 billones de pesos, que incluyó un fuerte ajuste en lo relativo a la educación y salud.
Mangione confirmó que ya se recortó el envío de antivirales para la gripe, medicamentos clave en el actual contexto epidemiológico.
“Cada tratamiento sale 200 mil pesos y estamos teniendo gran cantidad de cuadros”, indicó, y advirtió “Nación está manejandose sin mandar un centavo a las provincias y esto nos repercute totalmente”, finalizó.
Pacientes con obra social se atienden en hospitales
El ministro de Salud de la Provincia de Salta, Federico Mangione, advirtió que la crisis económica empuja a las personas al sistema público, que ya trabaja al límite.
“Tenemos un aumento del 47% de pacientes con obra social y no tienen plata. Cuando van a la clínica les piden depósitos de 500 mil, 800 mil o hasta un millón de pesos, y la gente no los tiene”, explicó.
En ese marco, vinculó directamente el deterioro económico con el crecimiento de enfermedades.
“La tuberculosis es sinónimo de pobreza. Si aparece, es sinónimo de ella. Toda la Argentina atraviesa una gran pobreza gracias al sistema en el que estamos viviendo, con la famosa política del ´equilibrio fiscal”, afirmó.
El ministro contó que recorre la provincia y observa de primera mano el impacto social. “No le está alcanzando la plata a la gente. Estamos viviendo una situación crítica”, insistió.
Sin embargo, destacó un dato positivo: los centros nutricionales comenzaron a vaciarse tras recuperar a pacientes con desnutrición.
“Estamos entrando en una segunda etapa, de mantenimiento. Pero si aumenta la pobreza, se hace mucho más difícil sostenerlo”, advirtió.
Mangione también cuestionó la falta de presencia del Gobierno nacional en el territorio.
“Necesitamos un Ministerio de Salud de Nación que recorra las provincias y que no esté en Capital Federal viendo solamente una partecita de lo que es salud. Se tienen que subir a un avión o a una camioneta, o lo que sea y comenzar a conocer la realidad. Que se llenen de barro, que pasen frío o calor como nosotros cada vez pasamos cada vez que estamos recorriendo las provincias”, finalizó Mangione.

