Santiago Peña renunció a la presidencia de Paraguay en medio de la crisis bancaria
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre, en medio de una profunda crisis financiera y política desatada por la intervención de Ueno Bank, que dejó a casi tres millones de clientes sin acceso a sus ahorros.
La decisión se conoció después de dos jornadas consecutivas de protestas en Asunción, donde miles de personas reclamaron la devolución de sus depósitos y exigieron la salida del mandatario. Las manifestaciones estuvieron marcadas por enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que utilizaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a los participantes.
A través de un mensaje dirigido a la ciudadanía, Peña comunicó que decidió dejar el cargo con el argumento de preservar la estabilidad del país y las instituciones democráticas. También expresó su preocupación por la situación de los ahorristas afectados y la necesidad de garantizar la recuperación de sus fondos.
El escándalo que desencadenó la crisis comenzó el martes, cuando el Banco Central del Paraguay dispuso la intervención de Ueno Bank por problemas de solvencia y suspendió sus servicios. La entidad concentra los depósitos de aproximadamente tres millones de personas, lo que representa a casi la mitad de la población paraguaya.
El conflicto también provocó la renuncia del titular del Banco Central, Carlos Carvallo, y la detención de ocho directivos de la entidad financiera. Además, la oposición había impulsado un pedido de juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana, al cuestionar los antiguos vínculos comerciales del mandatario con el grupo empresarial propietario del banco.
La salida de Peña abre un nuevo escenario institucional en Paraguay. El vicepresidente Pedro Alliana aparece como su sucesor y deberá completar el período presidencial, que se extiende hasta 2028, de acuerdo con el procedimiento constitucional correspondiente.
La renuncia deberá atravesar el trámite institucional previsto para su aceptación, mientras el país intenta contener las consecuencias de la crisis bancaria y dar respuestas a los millones de ahorristas afectados.

