Tensión en el final de la campaña en Colombia: temen protestas si gana el candidato de derecha y escalan las acusaciones cruzadas
En Bogotá siempre hay que salir con paraguas. No importa si el sol irrumpe a las 9 de la mañana y hace prever una jornada espléndida. En cualquier momento las nubes que asoman detrás de los cerros podrán cubrir el cielo de un gris plomo y descargar un chaparrón, seguramente breve pero intenso. Y así como las previsiones meteorológicas son cambiantes aquí, también es inestable el clima político de cara a las elecciones presidenciales de este domingo en Colombia.
Aunque las encuestas prevén un casi seguro triunfo del candidato de derecha populista Abelardo De la Espriella –los últimos sondeos de tres encuestadoras le daban un margen de entre 4 y 7 puntos porcentuales de ventaja-, no está todo dicho y hay quienes apuestan por un repunte de última hora del oficialista Iván Cepeda, que quedó en segundo lugar en la primera vuelta del 31 de mayo.
La incertidumbre y la posibilidad de un resultado ajustado avivó los temores de protestas y enfrentamientos. Luego de que un ex funcionario del actual gobierno advirtiera que se podría “incendiar el país” si gana el candidato libertario, se multiplicaron los llamados a la calma desde amplios sectores de la sociedad.
En un clima atravesado por una profunda polarización, con dos candidatos ubicados en los extremos del escenario político colombiano, y con el antecedente de las denuncias -sin fundamentos claros- que lanzó el actual presidente Gustavo Petro sobre un supuesto fraude en la primera vuelta, aquí son muchos los que temen que una victoria ajustada de De la Espriella pueda desatar protestas de grupos de izquierda que llamen a no reconocer los resultados.
Un cartel de propaganda de Abelardo De la Espriella, en Cali,Colombia. Foto: AFPDe la Espriella fue la sorpresa el 31 de mayo, cuando se impuso con el 43,78% de los votos, mientras Cepeda, que aparecía como favorito, obtuvo el 40,98%. Muy atrás quedó Paloma Valencia, que encarnaba la derecha más tradicional y apenas arañó el 6,9% de los votos, en una muestra clara de la crisis que atraviesa la élite política que ha gobernado aquí durante más de un siglo.
“Incendiar el país”
Días atrás, en una entrevista por televisión, Carlos Carrillo, ex director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, advirtió que en el caso de que gane De la Espriella “indudablemente se va a incendiar el país”.
“El país está profundamente dividido. Y la mitad del país es petrista. Y esa mitad del país quiere seguir avanzando, se sintió incluida. Y entonces, ¿cómo va a reaccionar esa mitad a un tipo que dice que los va a destripar por ser petristas? Pues protestando”, dijo Carrillo.
Sus palabras desataron una inmediata controversia. El propio ministro del Interior, Armando Benedetti, salió a responder. En una entrevista con la revista Semana, afirmó: “Me parece un error muy grande estar vaticinando ideas apocalípticas de acuerdo a los resultados”.
El candidato oficialista Iván Cepeda busca conquistar votantes de centro. Foto: APAsí las cosas, representantes de los entes de control relacionados con la organización de las elecciones, y directores de 40 medios de comunicación de todo el país, se reunieron el miércoles en un hotel de Bogotá bajo la consigna de “Paz Electoral”, para hacer un llamado a la responsabilidad.
La Registraduría -encargada de la organización y logística de los procesos electorales- envió un mensaje de tranquilidad. Afirmó que se instalarán 122.000 mesas electorales, estarán habilitados 860.000 jurados y más de 400.000 testigos electorales, y las fuerzas de seguridad acompañarán el proceso en todo el país.
Según publicaron aquí varios medios, el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, advirtió que “hay una responsabilidad fuerte de los candidatos, de los movimientos políticos y, desde luego, del gobierno nacional y del señor presidente de la República”. Y agregó: “Habrá una persona que resulte ganadora y otra que resulte derrotada. Lo que no podemos aceptar es que inmediatamente se diga que hay fraude electoral”.
La propia campaña de De la Espriella hizo un llamado este jueves a las fuerzas de seguridad para que garanticen el respeto del orden constitucional y de los resultados electorales.
“Si algún sector pretende desconocer la voluntad soberana del pueblo colombiano o vulnerar el orden constitucional, las instituciones de la República tienen el deber de actuar dentro del marco de la Constitución y la ley para garantizar la estabilidad democrática del país”, dijo en una declaración difundida por su campaña.
“Mi llamado a la Fuerza Pública es claro: cumplir estrictamente con su deber constitucional de proteger el orden institucional, la democracia y los derechos de todos los colombianos”, agregó.
Al mismo tiempo, llamó a los jóvenes a “no dejarse utilizar” por políticos para promover la “confrontación, violencia y destrucción en las calles del país”.
Los llamados a la calma no son casuales. Tras la primera vuelta, con la sorpresa de la victoria de De la Espriella, algunos militantes “petristas” salieron a las calles a manifestarse, incentivados por las acusaciones del presidente sobre irregularidades en el conteo de votos. Y la posibilidad de que esto se reviva, con más intensidad, este domingo a la noche, parece bien real.
“El hecho de que exista un riesgo latente de protesta social o de escepticismo hacia los resultados incluso antes de conocerlos se relaciona con el ambiente que ha cultivado el presidente Petro para estas elecciones”, señaló a Clarín Daniel Poveda, coordinador de análisis de riesgos en la consultora Colombia Risk Analysis.
“Hay un esfuerzo grande desde el gobierno de generar un manto de duda sobre las instituciones que están involucradas con las elecciones. Creo que esa ha sido una receta perfecta, especialmente viniendo desde autoridades como el presidente, que manda acusaciones de fraude, infundadas hasta ahora, en donde claramente se está empezando a crear una inestabilidad, un inconformismo en la sociedad”, remarcó.
En una charla en la oficina de Carrera 13 y calle 77, en el barrio de Chapinero en Bogotá, Poveda recordó que “Petro se siente cómodo en esa situación. Las protestas, las movilizaciones en los últimos años han sido convocadas por el presidente. Y en el caso de que su candidato pierda la elección va a empezar a crear un movimiento de oposición al gobierno entrante”.
Sergio Guzmán, director de Colombia Risk Analysis, agrega: “Tenemos el antecedente del paro de 2021 –las feroces protestas contra el gobierno de Iván Duque, en mayo de ese año-, que fue algo que volteó un poco al país. Entonces hablar de incendiar el país es algo que provoca temor”.
Guzmán remarca que además la postura del candidato libertario tampoco es tranquilizadora. “Abelardo De la Espriella es alguien que aboga por el uso de la fuerza. Confrontado a una movilización social eso tiene un potencial de combustión enorme. El maltrato a manifestantes el primer día genera más protestas el segundo día. Y el eventual asesinato de un manifestante el tercer día atrae más manifestantes el cuarto día. Y De la Espriella no parece una persona que vaya a detenerse a dialogar”.
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