Tensión en el Gobierno: Victoria Villarruel no fue invitada al Tedeum y habló de una “encrucijada”
La tensión política en el Gobierno nacional sumó un nuevo y escandaloso capítulo durante las celebraciones patrias. La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, no asistió al tradicional Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana. La razón de su ausencia generó un fuerte impacto en el arco político: desde la Casa Rosada no le enviaron una invitación formal, exponiendo de manera directa la distancia que mantiene con el entorno presidencial.
Por qué no invitaron a Victoria Villarruel al Tedeum
Según confirmaron fuentes oficiales de protocolo de Presidencia, el nombre de la titular del Senado fue excluido deliberadamente de la comitiva oficial que acompañó al presidente Javier Milei. El argumento esgrimido por el Ejecutivo fue que el evento litúrgico estaba reservado de forma estricta para el Gabinete de ministros, una justificación que no tardó en ser leída como un fuerte desplazamiento institucional.
Esta decisión profundiza los crecientes rumores de distanciamiento político entre Villarruel y la “mesa chica” del Gobierno, liderada por Karina Milei y Santiago Caputo, en medio de un escenario de alta sensibilidad legislativa.
El fuerte mensaje de la Vicepresidenta: “Una encrucijada histórica”
A pesar de haber sido marginada de los actos oficiales más importantes del año, la titular del Senado no se quedó callada y utilizó sus canales digitales para sentar postura. A través de sus redes sociales, emitió un enérgico mensaje de fuerte tono patriótico centrado en la crisis actual del país.
Villarruel aseguró que la Argentina se encuentra atravesando una “encrucijada histórica” y realizó un ferviente llamado a “defender la identidad nacional”. En su discurso virtual por la fecha patria, la vicepresidenta enfatizó la necesidad urgente de recuperar los valores fundamentales de los próceres de la Revolución de 1810 y lanzó una sutil pero contundente advertencia sobre los graves desafíos económicos y sociales que el país enfrenta en la actualidad.
Con este nuevo cruce, la interna libertaria sumó un hito de exclusión institucional que promete recalentar el debate político tanto en el Congreso de la Nación como dentro del propio oficialismo.

