Tucumán estableció un protocolo para las quemas controladas de caña: solo podrán realizarse durante cinco horas al día
La normativa fue elaborada por la Subsecretaría de Medio Ambiente y la EEAOC. Establece horarios, distancias mínimas, requisitos administrativos y condiciones meteorológicas para autorizar la práctica.
La Subsecretaría de Medio Ambiente de Tucumán y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) presentaron un protocolo técnico transitorio para regular las quemas controladas de caña de azúcar. La medida está destinada principalmente a pequeños productores y minifundistas que aún no cuentan con los recursos necesarios para implementar la cosecha en verde.
El objetivo es reducir el impacto ambiental, proteger la salud de la población y minimizar los riesgos para la seguridad vial, mientras se avanza hacia alternativas productivas que permitan eliminar progresivamente el uso del fuego.
Quemas solo entre las 10:30 y las 15:30
Una de las principales disposiciones del nuevo protocolo establece que las quemas únicamente podrán realizarse entre las 10:30 y las 15:30.
Según explicaron los organismos técnicos, esta franja horaria fue definida para evitar el fenómeno de inversión térmica que suele producirse durante las primeras horas de la mañana y al atardecer, cuando el humo permanece cerca del suelo y reduce considerablemente la visibilidad.
Distancias mínimas y protección de zonas sensibles
El instructivo fija restricciones para evitar que el humo afecte a la población o genere riesgos.
Queda prohibido realizar quemas a menos de:
- 1.000 metros de zonas urbanas, escuelas, hospitales y aeropuertos.
- 100 metros de rutas nacionales y provinciales asfaltadas.
- 500 metros de áreas protegidas, parques, yungas y bosques nativos.
Además, se prohíbe iniciar una quema cuando las condiciones del viento puedan desplazar el humo hacia rutas transitadas o establecimientos educativos y sanitarios.
Condiciones climáticas obligatorias
Para obtener la autorización, los productores deberán realizar las quemas únicamente cuando se registren vientos constantes de entre 8 y 25 kilómetros por hora, con una dirección estable y una humedad relativa de entre el 30% y el 55%.
Si durante la operación cambia la dirección del viento y el humo comienza a desplazarse hacia una zona considerada sensible, el protocolo dispone que el fuego debe extinguirse de manera inmediata.
Requisitos para obtener la autorización
La normativa también incorpora exigencias administrativas para quienes soliciten realizar una quema controlada.
Entre ellas se incluyen la elaboración de un mapa del lote, la identificación de áreas sensibles en un radio de hasta 20 kilómetros y la notificación de la actividad con al menos 48 horas de anticipación a Bomberos, Defensa Civil o la Policía.
La quema solo se considerará finalizada cuando haya transcurrido al menos una hora sin presencia de humo.
Una medida transitoria para pequeños productores
Las autoridades aclararon que el protocolo no promueve el uso del fuego como solución permanente, sino que constituye una herramienta de transición destinada a pequeños cañeros que todavía no pueden adoptar la cosecha en verde por limitaciones económicas o técnicas.
La iniciativa surgió tras los planteos realizados por productores durante el inicio de la zafra en el ingenio La Trinidad y busca compatibilizar la continuidad de la actividad cañera con la protección del ambiente, la salud pública y la seguridad de quienes transitan por las rutas de la provincia.


