Un disco real y 37 casillas en la variante europea: qué fija la norma española y qué decide el operador en una mesa en vivo
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Un disco real y 37 casillas en la variante europea: qué fija la norma española y qué decide el operador en una mesa en vivo

La imagen de una mesa en vivo se parece a la de una animación, con su decorado, su presentador y un resultado aparentemente calculado por el mismo programa que dibuja la escena. La reglamentación básica que el Estado español aprobó por orden ministerial, describe algo bastante distinto: los elementos de la partida deben ser físicos y en ningún caso virtuales. Lo que cambia de una plataforma a otra es otra cifra, el coeficiente de premio y esa misma reglamentación obliga a tenerla a la vista.

La reglamentación es muy concreta sobre el equipo de esta variante en vivo. Enumera la mesa, el disco giratorio y el resto de útiles y accesorios que intervienen en la partida. Cada operador debe disponer, además, de un sistema técnico y lógico que incorpore de forma segura el resultado de la tirada física al software de su plataforma. Ese resultado es el que vincula a quien participa desde una pantalla: la señal de vídeo transporta algo que ya ha ocurrido sobre esa mesa.

Cada participante interviene por medios electrónicos, y en la ruleta en vivo online se juega con una bola y un cilindro reales, filmados mientras giran. Esa imagen no es un adorno. La reglamentación exige que quien accede a distancia disponga de acceso visual a la mesa, al personal del local y al entorno donde se celebra, con calidad suficiente para seguir el desarrollo de las tiradas.

El disco, las casillas y un giro que no se puede saltar

La reglamentación aprueba más de un tipo de este juego para su comercialización, y en la variante francesa o europea el disco debe estar dividido en 37 casillas radiales. A cada una de esas casillas le atribuye “la misma probabilidad teórica de ser aquella donde se detenga la bola al final de su giro”. Esa igualdad describe el aparato, no el servicio, y vale igual desde una pantalla que delante de la mesa. Qué tipo de disco ofrece cada plataforma, en cambio, forma parte de su catálogo.

En las mesas con varios participantes simultáneos hay, además, un periodo previo a cada tirada, y la reglamentación básica de esta modalidad exige que ese periodo sea igual y simultáneo para todos, sin que nadie gane unos segundos de ventaja. Tampoco el giro es prescindible: su duración debe bastar para lograr “la apariencia de realidad”, y el operador no puede suprimirlo ni ofrecer al participante la posibilidad de hacerlo. En una emisión pensada para el teléfono, ese giro es el tiempo muerto más evidente, y sigue ahí porque no depende del operador.

Los coeficientes de premio son decisión de cada operador

Ahí empieza la parte que sí depende de la empresa. La asignación de coeficientes de premio corresponde a las propias plataformas, en función de su iniciativa y de la probabilidad de que cada combinación admitida resulte ganadora. El importe que recibe quien acierta se obtiene multiplicando lo comprometido por el coeficiente que esa plataforma fija en sus reglas particulares para esa combinación. Esa información es obligatoria: el operador debe comunicar los coeficientes aplicados y mantenerlos a disposición del participante en todo momento. Revisar esa tabla responde a la misma lógica que este diario ya describió al contar el nuevo régimen de factura electrónica: una norma puede obligar a una empresa a poner el comprobante a disposición del cliente, pero leerlo sigue dependiendo de quien lo recibe.

De cada partida queda además un rastro. El operador autorizado para esta variante debe grabar las imágenes de todas las partidas que celebre, con todas sus tiradas, y conservarlas por razones de seguridad y de cara a posibles reclamaciones durante un periodo mínimo de un año. La ley estatal de la que cuelga esa reglamentación le obliga también a incorporar políticas de juego responsable, que pasan por dar al público la información necesaria para elegir de forma consciente y por promover actitudes moderadas y no compulsivas.

Antes de encender la pantalla

Con esa separación clara, la comprobación previa es corta. Definir de antemano el tiempo y el importe, y no moverlos después, es el hábito que mantiene la sesión dentro de lo previsto. La tabla de coeficientes tiene que seguir accesible en todo momento, así que se puede consultar sin prisa. Y si una partida concreta no cuadra, existe la grabación de esa tirada. Lo que el disco reparte es idéntico para todos; el coeficiente que decide el premio lo fija cada empresa, y por eso conviene mirarlo antes de encender nada.

Es solo válido para el territorio de la Unión Europea donde la empresa se encuentre habilitada. Prohibido el acceso a menores de 18 años. Juega con responsabilidad el juego puede ser adictivo y poner en riesgo tu salud mental. Si necesitas ayuda contactate con los organismos dedicados a tal fin en tu país.

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