Más seguridad y menor consumo

Mantener la presión correcta no solo mejora la seguridad, sino que también ayuda a reducir el consumo de combustible y prolonga la vida útil de los neumáticos al favorecer un desgaste uniforme.

Además, permite una mejor adherencia al pavimento, optimiza la estabilidad del vehículo y mejora la respuesta ante maniobras de emergencia o frenadas bruscas.

Otros controles antes de viajar

La revisión no debe limitarse únicamente a la presión. También es recomendable verificar que la profundidad del dibujo de la banda de rodamiento sea superior a 1,6 milímetros, el mínimo establecido por el Automóvil Club Argentino (ACA) para garantizar una correcta evacuación del agua y disminuir el riesgo de aquaplaning.

Asimismo, conviene inspeccionar los flancos de los neumáticos para detectar grietas, cortes o deformaciones que puedan comprometer su resistencia.

Por último, la rueda de auxilio también debe encontrarse en buen estado y con la presión adecuada. En caso de una emergencia durante el viaje, contar con un auxilio en condiciones puede ser determinante para continuar el recorrido de manera segura.